Este grupo selecto ahora no solo tiene la oportunidad de convertirse en atletas olímpicos, sino de alejarse de las influencias de la violencia. Fueron acompañados por docentes y familiares.
Foto: Periódico Equilibrium.

El Instituto Nacional de la Juventud (Injuve) trabaja desde hace dos años para lograr que en 2032 El Salvador pueda tener atletas aptos para participar en los juegos olímpicos de entonces y traer medallas para El Salvador.
Rubén Quintanilla, Sudbirector de Recreación y Tiempo Libre del referido instituto y demás autoridades del Injuve clausuraron un período de prueba de salto que permitió seleccionar a jóvenes estudiantes de parvularia hasta bachillerato, en 28 centros educativos rurales y urbanos que tuvieran la matrícula más grande.
Desde Concepción de Ataco, Ahuachapán, hasta Bolívar, La Unión, 15 mil 543 estudiantes se sometieron a la prueba, desde marzo del presente año. Pero en la clausura estuvieron presentes 22 estudiantes que saltaron más, 11 niños y 11 niñas o adolescentes.

Se generarán parámetros básicos para que las generaciones que vienen tengan mejores condiciones que este grupo actual, explicó Quintanilla.
Yeymi Muñoz, Directora del Injuve, agregó que el programa y festival del salto se desarrolla principalmente en los municipios del Plan El Salvador Seguro (PESS); esta vez han llegado a la clausura niñez y juventud de Ataco, San Juan Opico, Quezaltepeque, Tecoluca, Cacaopera, Sensuntepeque, Ahuachapán y Santa Ana, lugares de donde sobresalió el grupo de salto seleccionado.
Escoger este grupo de salto es parte de la Estrategia Pensando en Deporte que impulsa el Injuve.
La proyección del instituto es encontrar entre la juventud y niñez escolar a potenciales atletas de alto rendimiento que puedan representar a El Salvador en eventos internacionales.

La estrategia es formar a un selecto grupo que conforme el top de algunas disciplinas deportivas, como el salto.
La niñez y adolescentes que han mostrado mayor habilidad saltaron desde una posición estática entre 2.00 y 2.60 metros, como lo hizo Kelly Michelle, una estudiante de 17 años del Segundo Año de Bachillerato Técnico en Contaduría, del Complejo Educativo Católico San José, de Quezaltepeque.
Kelly juega baloncesto desde sus 15 años y le interesó el salto cuando un equipo técnico del Injuve se acercó a su centro de estudios a proponer la participación del alumnado en la prueba de salto.
Hoy Kelly Michelle es una de las mejores niñas que saltaron dos metros y por ello estaba incluida en la línea de honor, junto a autoridades del Ministerio de Educación, Universidad de El Salvador y el Injuve, cuyos titulares exaltaron las cualidades deportivas de este grupo selecto que ahora no solo tiene la oportunidad de convertirse en atletas olímpicos, sino de alejarse de las influencias de la violencia y caminar por los senderos del bien por su vida y hacer del país un digno representante en las disciplinas deportivas olímpicas en el futuro próximo, aseguran las autoridades.