Compromiso adoptado por El Salvador para transparentar gastos de fondos públicos y cooperación internacional, no permitió que la UE suspendiera su apoyo para el país, dijo el Presidente Bukele.
Foto: Periódico Equilibrium.
Cuando la Unión Europea decidió retirar su apoyo económico a El Salvador hace unas semanas, lo hizo porque verificó que $82 millones otorgados como cooperación para programas nacionales, fueron desviados a la partida secreta que malversó el expresidente Mauricio Funes, según las investigaciones fiscales.
La UE dijo tajantemente luego de denunciar esta práctica de corrupción: “ya no ayudaremos más a El Salvador”, según las propias palabras del Presidente Bukele, citando a una representante de la Unión Europea.
En sus redes sociales, Funes ha descalificado de nuevo la afirmación presidencial. Utilizando palabras ofensivas, Funes dijo que el Presidente Bukele dice lo que escucha o recoge de los panfletos de la derecha a los que antes atacaba.
«Ningún dinero de la cooperación fue a parar a gastos reservados de mi gobierno. Y lo más ridiculo es afirmar que $82 millones se gastaron en joyas y relojes”, se defendió el exgobernante, ahora nacionalizado nicaragüense, como una forma de eludir las órdenes judiciales de captura en su contra.
De acuerdo con la denuncia de la misma UE, citada por Bukele, los $82 millones de cooperación habían sido otorgados para el apoyo a la mujer, a las comunidades solidarias mediante la transferencias de fondos a comunidades más pobres, Ciudad Mujer y otros programas.
“Todos sabemos qué se hizo con la partida secreta. (Se compraron) un collar de $50 mil, un reloj de $50 mil”, ilustró el gobernante, en referencia a lo que las autoridades que investigan los delitos han descubierto alrededor del manejo de la partida secreta o gastos reservados, como se conocen actualmente en el primer gobierno del FMLN.
Bukele se congratuló porque la Unión Europea analizó “que no podía castigarnos a nosotros, nos dieron la oportunidad porque no tenemos culpa de los desfalcos”, pero a cambio la UE pidió cambiar los controles del uso de los fondos de esta cooperante.
El compromiso de El Salvador en esta nueva administración fue eliminar la partida secreta y solo usar gastos de inteligencia, pero haciéndolos auditables; y todos los demás gastos serán públicos y transparentes.
Así que fuera del convenio que pretendía la Unión Europea, “se le ofreció más”, lo cual fue del agrado de esta organización de países, al grado que terminó ofreciendo €18 millones (unos $22 millones) para el Plan Control Territorial.
