El Presidente ruso, Vladimir Putin, advirtió a Estados Unidos que Rusia no se quedará de brazos cruzados y que la decisión de Washington “tendrá con-secuencias”.
Foto: VOA.
Un presunto ataque con armas químicas contra la población civil de Duma, en Siria, (que estaba en investigación) sirvió como excusa para que Estados Unidos ordenara a través de su Presidente Donald Trump, un ataque aéreo con el apoyo de Francia y Gran Bretaña.
El gobierno estadounidense ha llamado “terrible régimen”, al gobierno de Siria liderado por Bashar al-Assad, al cual ha acusado de ser el causante de la muerte de 40 personas y enfermedades en otras, luego de un ataque el pasado fin de semana.
La televisión estatal siria ha dicho durante la noche del ataque aliado occidental, que el ataque es una forma de ocultar la mentira montada sobre el supuesto ataque químico que el gobierno estadounidense le atribuye al régimen sirio.
Una comisión había sido nombrada para investigar ese ataque, según la televisión estatal de Siria.
Estados unidos critica el supuesto uso de armas químicas en Siria, mientras que Rusia, potencia que es aliada de Siria, reclamó que Estados Unidos posee armas químicas y que no tiene moral para hacer este tipo de señalamientos, lo que no significa que se admita que Siria haya utilizado armas químicas.
Para minimizar el impacto del ataque, Trump ha insistido en que se trata de un “ataque de precisión” en Damasco, para minimizar las víctimas civiles.
Pero una organización siria defensora de los derechos humanos, asentada en Gran Bretaña, ha denunciado que Estados Unidos ha atacado también una instalación de investigación científica.
El Presidente ruso, Vladimir Putin, ha advertido a Estados Unidos que Rusia no se quedará de brazos cruzados y que la decisión de Washington “tendrás consecuencias”.
