Acopanela, una alternativa saludable

Acopanela

Unos 17 pequeños productores de caña se han agremiado desde 2004 en Acopanela de R.L. para elaborar un producto que endulza de forma natural y que ya está abriendo mercado en el exterior, según sus representantes.

Fotos: Periódico Equilibrium.

En el Valle Jiboa, en las faldas del Volcán Chichontepec, de San Vicente, ha emergido una cooperativa que aglutina a al menos 17 pequeños productores de caña que buscaron salvar sus moliendas, cuando los terremotos de 2001 les derribaron sus humildes estructuras de adobe.

Mauro Meléndez, Administrador General de la Asociación Cooperativa de la Panela (Acopanela de R.L.) habla al respecto y cuenta que esta entidad, regulada por el Instituto Salvadoreño de Fomento Cooperativo (Insafocoop) les ha permitido hacer posible la producción de dulce de panela y panela granulada, productos naturales que son alternativas saludables.acopanela2

Elaborar esos productos no es la única satisfacción de Acopanela. También se precia de ser parte de un proceso productivo amigable con el medio ambiente, porque los procesos de fertilización son diferenciados para vender la caña a los ingenios y no quema ese cultivo, lo que les permite proteger la microflora, la microfauna y la capa productiva del suelo.

Desde que nacieron se ha trabajado arduamente para que los cooperativistas adoptaran las buenas prácticas para que se impulse un proceso con tecnología, sin embargo, no hay conflicto con lo artesanal porque, a este momento, aún se puede apreciar una molienda que trabaja con una yunta. «Ha sido difícil porque se ha hecho siempre el proceso de forma artesanal y cambiar esa cultura es complejo», dice el líder cooperativista.

Pero la molienda con bueyes, ha sido tan importante como el mecanizado para hacer la producción que ahora no solo explora mercados en Estados Unidos, sino también en Europa, agrega Meléndez.

Desde aquellos terremotos se trabajó para adquirir un proceso de funcionamiento aceptable, registros sanitarios, códigos de barra y tablas sanitarias, entre otros  para cumplir con las exigencias del mercado exterior.

La cooperativa avanza, pero algo que se ha convertido en una desventaja es que no tienen como almacenar el producto en grandes cantidades, pues se necesita una infraestructura con bodega de temperatura controlada; por ello han buscado el apoyo del gobierno y el Fondo de Pequeños Productores (Fondepro) les ha otorgado $60 mil para construir dicha bodega, lo que pretenden lograr en los primeros seis meses de 2015.

Acopanela3Con esta bodega de almacenaje, Acopanela espera empezar a aprovisionar a los cooperativistas, al 100 por ciento, en condiciones idóneas para mantener la calidad del dulce de panela y la panela granulada, que sirve para darle sabor a los refrescos o incluso puede ser usado solo para gozar de una agua azucarada sana, dice Meléndez.

La panela granulada se produce en la planta procesadora de Acopanela gracias al apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Al operar a tres turnos estos trapiches asociados generan 36 empleos en cada uno, de diciembre a abril o mayo; eso significa que se generan más de 600 empleos aproximadamente, cada año.

«Vamos caminando y cada paso lo damos en el momento indicado y en cuatro o cinco años Acopanela será un mini ingenio para producir panela, batidos, azúcar de pilón, etc., y aprovechar así al máximo, la caña», sostienen los cooperativistas.

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