En el marco de la conmemoración de los 41 años del magnicidio, el Padre Rafael Urrutia, postulador diocesano de las causas de Monseñor Romero y el Padre Rutilio Grande, anunció que, en honor al santo salvadoreño, la capilla donde se cometió el crimen pasará a llamarse desde este día “Capilla Martirial San Óscar Arnulfo Romero, Obispo y Mártir”.
Foto: ICE.
San Salvador. El único avance que se ha tenido en el caso del magnicidio de Monseñor Óscar Arnulfo Romero, el primer santo de El Salvador proclamado por el Vaticano, es la reapertura del proceso judicial por parte del Juzgado 4º de Instrucción de San Salvador.
La declaratoria de inconstitucionalidad de la Ley de Amnistía emitida por la Sala de lo Constitucional, dio paso a esta reapertura, que conllevó a la orden internacional de captura contra el Capitán del Ejército, Álvaro Saravia.
Este es prófugo de la justicia y es considerado uno de los autores materiales del crimen cometido el 24 de marzo de 1980, es decir, hace 41 años.
Este día, diversas organizaciones sociales y la Iglesia Católica de El Salvador han realizado diversas actividades y se programó una misa conmemorando el martirio del Obispo, quien se identificó con los pobres y marginados del país.
En el crimen está involucrado el ya fallecido Roberto d´Aubuisson Arrieta, fundador del partido Alianza Republicana Nacionalistas (Arena), cuyos diputados intentaron recientemente, junto a sus homólogos del Fmln y Rodolfo Parker, crear una Ley de Reconciliación que siguiera protegiendo a los violadores de derechos humanos.
La Sala ordenó que, en virtud de la declaratoria de ilegalidad de la Ley de Amnistía, la Asamblea Legislativa emitiera una nueva Ley de Reconciliación, pero asegurando la justicia por los casos de lesa humanidad. Los actuales diputados, nunca lo hicieron.
En el marco de la conmemoración de los 41 años del martirio, el Padre Rafael Urrutia, postulador diocesano de las causas de Monseñor Romero y el Padre Rutilio Grande, anunció que, en honor al santo salvadoreño, la capilla donde se cometió el crimen pasará a llamarse desde este día “Capilla Martirial San Óscar Arnulfo Romero, Obispo y Mártir”.
Anteriormente este lugar era conocido como Capilla Hospital Divina Providencia y, popularmente era llamado “el hospitalito”, donde se atendía a personas desamparadas y a personas pobres.
