Las anomalías congénitas son, en El Salvador, la segunda causa de muerte infantil, en menores de un año, según las estadísticas de Salud.
Foto: Unicef/Periódico Equilibrium.
La “V Jornada Científica de Prevención, Diagnóstico y Atención de Anomalías Congénitas”, celebrada en El Salvador, evidenció la necesidad de impulsar acciones interinstitucionales articuladas para la prevención, detección y atención de los defectos del nacimiento.
Representantes de la Alianza Neonatal de El Salvador y del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia dijeron que así se pretende brindar una respuesta integral a este desafío, y contribuir a la reducción de la morbi-mortalidad neonatal e infantil.
La semana pasada se celebró el “Día Mundial de los Defectos de Nacimiento” y el “Día Nacional de Prevención y Atención de las Anomalías Congénitas”.
Estas anomalías, según estadísticas del Sistema Nacional de Salud, son en El Salvador la segunda causa de mortalidad neonatal; en los últimos dos años se reportaron 4,857 casos en menores de un año, provocando la muerte de 804 infantes. A nivel mundial, la cifra muestra que uno de cada 33 es afectado por una anomalía congénita.
La consultora regional de Zika de Unicef, Chantal Pallais, enfatizó sobre la importancia de brindar cuidado y apoyo a las familias que conviven con niñez que padece anomalías congénitas.
Además, el Ministerio de Salud y el Instituto Salvadoreño del Seguro Social presentaron la “Red de Atención Integral a los niños y niñas con Síndrome Down”, la cual busca garantizar una atención multidisciplinaria y oportuna para esta población infantil y sus familias.
Para Unicef, el cumplimiento de los derechos de la niñez afectada por anomalías congénitas o cualquier otra discapacidad es una prioridad. “Reiteramos nuestro compromiso de seguir apoyando iniciativas como esta, orientadas al fortalecimiento institucional y de capacidades que propician acciones en favor de esta población, de sus familias y de la niñez salvadoreña”, expresó Nadine Perrault.
