Zaki: “quiero que los niños y niñas de El Salvador suelten esas carcajadas acumuladas”

El Salvador recibió hace dos días a un personaje probablemente desconocido, pero que en su alma lleva impresa una responsabilidad autoimpuesta y es la de hacer reír a los y las niñas de El Salvador, la de llevar esperanza a las mujeres abnegadas que llevan sobre sus espaldas tantas responsabilidades impuestas y a los que tienen posibilidades de cambiar el rumbo de las cosas que lo hagan, que sean solidarios y no indiferentes.

Zaki es un mago. Lleva ilusiones, lleva magia, lleva esperanza y muchas ganas de cambiar la realidad, muchas veces triste, hasta donde le dé su imaginación.

La Fundación Círculo Solidario, que trabaja con jóvenes marginados en todos los sentidos, es el patrocinador de buena voluntad que trae a Zaki, sin que éste gane un solo centavo. Pero sí quiere encontrar un patrocinador, no para costearle los viajes y estadías al mago, sino para que por su medio se pueda recolectar algún dinero a fin de seguir trabajando por esos jóvenes marginados y otorgarles becas que promocionen su desarrollo intelectual.

Desde el 16 hasta el 26 de febrero, Zaki se presentará en forma gratuita  en diversos lugares que incluyen: Círculo Solidario; San Roque, en Mejicanos; Antiguo Cuscatlán y Ciudad Arce, en La Libertad; el ISNA y Parque Cuscatlán, en San Salvador y Armenia, en Sonsonate

Agustín tu nombre artístico “Zaki”  ¿de dónde viene?

De un comic de un periódico del país Vasco de donde soy yo, que ha desaparecido y a la pasta siempre traía un personaje que me caía simpático y de ahí viene el apodo de ZaKi

¿Quién era él?

Es un personaje que estaba todo el día “flipao”, que estaba todo el día con sus canutillos fumados, y me hacía gracia. La verdad es que los comic como estaban escritos en eusqueda, que es el idioma del país Vasco, y yo no lo domino bien, no me aclaraba exactamente los chistes y las cosas que hacía él, pero me cayó simpático y allí me quedé con “Zaki”.

¿Aparte de esa identidad que buscas con ese nombre, te identifica de verdad con el público con el que estás acostumbrado a interactuar?

No. Creo que al público le da igual el nombre que tengas, lo que le importa es cómo haces tu show, tu línea dentro de la magia.

¿Qué te mueve a venir a El Salvador a entregarle tu magia a la gente?

Me mueve el saber las injusticias que hay, todo el drama que hay en cantidad de sitios y lo que hago es poner un granito de arena alegre, que tengan algo bonito que recordar y que se aferre a ello mucho tiempo y que no sea siempre la vida dura que tiene.

¿Es eso ilusionismo?

Ilusionismo, magia, truco, cada cual lo interpreta como quiere. La magia como tal no existe, son juegos bien realizados, enayados y practicados, pero tan importante como la magia es el don de la palabra, cómo lo enfocas, son importantes las dos cosas.

¿Cómo descubres que puedes hacer magia?

Yo empecé hace 25 años con la magia, pero con los niños llevaba muchos años trabajando ya. En España atenía una empresa pequeñita que eran hinchables, camas elásticas talleres y muchas actividades y de eso vivía yo en el país Vasco.

Para realizar este proyecto que dura tres años, he vendido todo, he alquilado mi piso y un local pequeño que tenía y con eso me estoy autofinanciado un poco y con la ayuda de familia y amigos puntuales que me están apoyando.

¿Porqué no buscar el patrocinio?

Lo estoy buscando. Todos dicen que el proyecto es magnífico y maravilloso pero nadie me ha apoyado, ni fundaciones, ni empresas, entonces como eran cosas que estaba claro que quería hacerlo, con el apoyo o sin él lo quería hacer.

Llevaba tiempo pensándolo y con la ayuda de mis amigos con el alquiler de mis locales, no dependo de grandes empresas ni de intereses de ninguna clase.

¿Cómo combates la injusticia que aludías con tus presentaciones?

Cuando me acuerdo del tema y me hacen entrevistas, lanzo indirectas muy directas a la gente adinerada y a las empresas y a todo el poderío económico, otra cosa es que no quieran coger el mensaje que les mando.

Pero sí que lo intento porque lo que estoy haciendo es últimamente caer en los juegos de magia y darlos con mensajes, pensando en cómo enviar mensajes de aceptarnos tal y como somos, respetar a la gente diferente y otras.

¿Te está dando resultado?

Está dando resultado. Los niños no lo pían tanto, pero los adultos sí que pían los mensajes que lanzo con los juegos.

¿Cómo mides esos resultados?

Cuando hago un juego con mensajes, los niños nunca aplauden, pero sí lo hacen los adultos y noto que han captado ese mensaje.

¿Qué tanta satisfacción te da el saber eso?

Es enorme, lo que yo quiero ganar en este viaje tan largo en el tiempo, es la sonrisa de los niños; el saber que lo que estoy intentando hacer llega a la gente.

En tu trayectoria de 25 años haciendo magia ¿hay algo que te ha frustrado porque no lo has conseguido con esa magia?

No, porque es la magia solidaria. Yo empecé en 2006 con el proyecto propio y la bolsa de pobreza es tan grande en el mundo que a nada que ofrezcas es más grande que lo que recibes. No me siento frustrado en ningún momento.

¿Te interesa la fama?

Para nada.

¿Qué te interesa?

Es difundir al mayor número de gente, sobre todo a las clases medias y altas, que tienen una realidad a su alrededor que no quieren verla y yo siempre les digo que si todos la viéramos un poquitín, el mundo sería muy distinto.

Lo que busco es llegar a esos corazones de la gente, con estos mensajes para que ayuden a su propio pueblo, en cada país al que voy, porque sé que se puede hacer más de lo que se hace hoy en día.

A mí me da rabia y lo he vivido en estas navidades en Perú y Guatemala, de repente llegan las navidades y a todos nos enciende la vena solidaria. Deportistas y cantantes que van a un sitio a regalar juguetes a los niños con diez cámaras detrás.

Están jugando con la imagen y con todo lo que están haciendo. ¿Dónde están en febrero, marzo y abril?. Niños que he visto por ahí con enfermedades curables que se pueden corregir, pero como son niños abandonados y pobres se les hará crónica la enfermedad y vivirán siempre con ella.

Es el dinero muy pequeñito (poco) para una operación para estas personas. Dónde están esos millonarios, esos cantantes, esos futbolistas, esas televisiones? Eso es hacer marketin y jugar con la publicidad.

¿Cómo debe hacerse la publicidad desde el punto de vista de Zaki?

La publicidad es importante. Antes de ir a un país me pongo en contacto con las ONGS y asociaciones. Entonces sí me gusta ir a los medios de comunicación para que la gente de ese país sepa que estoy allí y lo que estoy haciendo y que estoy a su disposición.

El medio me ayuda y ayuda a la asociación que me acoge a difundir sus proyectos. Pero muchas veo al televisión de estos países y se me cae el alma al ver el morbo que le dan al asesinato, al atraco, a noticias que no ayudan a hacer país.

Detrás de Zaki está Agustín Villagrán Calvo. Hablemos de ese Agustín niño, adolescente, joven, adulto, maduro.

A parte de mi infancia mi juventud tampoco ha sido fácil. Yo no tengo ni estudios primarios, y eso que estuve en colegios que decían que la letra con sangre entra. Era un lema que todo era “palo, palo” y susfrí bastantes vejaciones en los internados. Pero luego salí y a mis 15 años viajé en barcos trabajando y me quedé ilegal en Estados Unidos 6 meses. Anduve de un sitio a otro, regresé a España y luego tuve la suerte de juntar un poco de dinero y monté mi pequeña empresa y hasta entonces no ha sido fácil.

Pero no es que me considere de la clase media, no tengo nada más que un piso pequeño de 32 metros cuadrados que costó un dineral y un local pequeñito que tengo que en el “boom” que se vivió en Europa trabajé muchísimo e invertí en las dos cositas que tengo.

¿Quizás eso te hace identificarte con la gente que sufre?

No. Al tener esas propiedades me da la oportunidad de lanzar este proyecto. Fue una inversión buena que hice al tener mi piso y mi local, las alquilo, me da dinero suficiente para hacer algo que me apetecía hacerlo, aunque es caro, pero hay cosas más importantes que el dinero.

Lo que estoy viendo muchas veces me mina, me toca, pero es lógico, porque veo un día las miserias y las injusticias, otro día y otro día también. Viendo eso todos los días, te toca mpralmente.

¿Tu familia te apoya?

Mi familia es muy desarraigada. Tenemos cuatro hermanos, con dos no me hablo, con la que me hablo es la que me lleva mis cosas, mis papeles de este proyecto en España. Desde que nacimos fue desarraigada. Mi padre murió, tengo un padrastro alcolizado. Todo es un suma y sigue.

Pero bueno las decisiones que yo tomo la gente las acepta.

¿Crees que la realidad familiar que acabas de contar te pudo llevar por el lado de una vida desordenada

Dentro de esa vida familiar desarraigada tuve también mis deslices, como mucha gente joven de por aquí de 17 ó 18 años. Pero en este mundo es increíble que haya gente que, aunque económicamente este muy bien, vea un caso como el mío y te eche la mano sin ningún interés por medio.

Hoy en día esa persona tiene un puesto grandísimo en el Tribunal Constitucional de España. Desde que esa persona me ayudó a salir del mal camino que llevaba, mantenemos una gran amistad y esa pareja me ayuda en este proyecto económicamente, me ayudan, me escriben, me animan.

Las oportunidades se aprovechan.

¿Tuviste la oportunidad de desperdiciar tu vida?

Entre los 17 y los 22 años tuve una época negra y pude haber elegido cualquier camino, pero salí de eso porque apareció esta persona, me ayudó y me dio un ejemplo terrible y aproveché la oportunidad. Era una época en que tuvimos nuestros más, nuestros menos. Ahora que lo pienso, eran verdaderas tonterías las que hacíamos.

Pude haber muerto en eso, pero tuve la suerte de salir, uno de los chicos con los que hacíamos cosas nada buenas murió porque se quedó en las drogas, el otro está muy mal también con las mismas drogas y yo estoy haciendo algo y dejé maravillada a mucha gente por el cambio tan brusco que hice.

Tuve una relación de 25 años con una chica. No funcionó y al no funcionar me dio la oportunidad de hacer este proyecto.

Pero sí que tuve suerte de poder cambiar de camino. Aunque no tengo esposa, no tengo hijos.

¿Eso te generó algún vacío?

No, porque me lo está llenando esto que hago y mucho más de lo que puedes pedir o ganar con esto.

¿De qué manera trasladas el mensaje a estos muchachos tomando en cuenta tu propia realidad?

En Europa se piensa mucho y sigue siendo un problema la gente joven de entre los 15 y veinte y tantos, es una época dura porque esta gente no tiene muchas actividades de ocio, tiene muy pocas y las que eligen no siempre son las mejores.

Como el Botellón que se está prohibiendo. No sé si hay asociaciones u ONGs que se dediquen a estas edades aquí, pero sí que lo necesitan porque no tienen facilidades de ninguna clase. Hay que facilitarles talleres, pero nadie piensa en ellos aun cuando son el futuro de la nación.

En España pasa lo mismo, pero aquí más aún porque no hay oportunidades y sí mucha promesa, hay gente muy poco solidaria, así somos en general en el mundo.

¿En un país como El Salvador, que es lo primero que ves?

Llevo muy poco aquí como para hacerme una idea, pero sí que me chocan muchas cosas. Por ejemplo, pregunto qué sería sin toda esa gente que hace autoempleo. Habría un país más duro aún, en cualquier país. Hay miles de personas que se levantan temprano a hacer un desayuno que luego se comen en una acera donde venden.

Si vale la paradoja ¿cuál es la “magia real” que necesita un país para evitar al máximo estas realidades que no podrás erradicar definitivamente?

América Latina es un país de grandes contrastes. Me choca que haya personas de izquierda que se supone que miran más los problemas del pueblo y no tengan una política para la gente pobre que apoya a estas personas a que lleguen a los gobiernos, porque creen en ellos.

Yo he oído a personas que hablan “perrerías” de ex gobernantes que han sido de izquierda porque no han sabido hacer políticas de beneficio para esa gente pobre que creyó en ellos.

Son tantas cosas que me chocan, pero no soy nadie para dar ejemplos y decirles lo que tienen o no tienen que hacer. Simplemente hago reflexiones en voz alta de las cosas que me chocan y las expreso sin más ¿quién soy yo para darle clases de decencia a nadie? No soy nadie.

¿Qué mensaje le das a la gente en El Salvador?

A grandes rasgos mi idea entre otras tantas es decirles, sobre todo a las mujeres que tienen una carga de trabajo increíble y unas responsabilidades impuestas, que son ellas las que mueven las comunidades pobres.

Si no es por las mujeres esas comunidades serían un caos. Pues a toda esa gente que sufre y trabaja tanto, a esos niños y niñas que tienen en sus cuerpos acumulado un montón de carcajadas que no encuentran un motivo para soltarlas, que llegaré con mi show para que las suelten. Y decirle a la gente que si se quiere se puede, que no toda la vida será así; que habrá momentos mejores que se deben aprovechar y que se puede vivir mejor.

Opciones para compartir nuestro contenido