S&P Global Ratings revisa perspectiva de El Salvador a positiva

“La perspec-tiva positiva refleja la probabilidad de al menos una en tres de que subamos las califica-ciones en los próximos 12 meses”, pero depende de algunos acuerdos legislativos.

Foto: BCR/Periódico Equilibrium.

S&P Global Ratings revisó su perspectiva de la República de El Salvador a positiva de estable y confirmó sus calificaciones soberanas de largo plazo de ‘CCC+’ y de corto plazo de ‘C’ de El Salvador.

“Mantenemos sin cambio nuestra evaluación de transferencia y convertibilidad (T&C) de ‘AAA’”, dice un comunicado de prensa de dicha entidad.

El Presidente del Banco Central de Reserva (BCR) Óscar Cabrera, dijo que esta nueva calificación “refleja la importancia de consensos mínimos, refiriéndose así a los “políticos en temas económicos”.

En tanto, el informe de la calificadora dice que “la perspectiva positiva refleja la probabilidad de al menos una en tres de que subamos las calificaciones en los próximos 12 meses si las actuales negociaciones en el Congreso se traducen en acuerdos sobre el financiamiento que permitiría al gobierno cumplir con sus próximas amortizaciones en 2018 y con un Eurobono (US$800 millones) con vencimiento en diciembre de 2019, lo que disminuiría la probabilidad de incumplimiento”.

Además, la perspectiva positiva incorpora los recientes logros derivados de la reforma de pensiones que aligerarán el déficit fiscal estructural del gobierno y reducirán sus necesidades de financiamiento a corto plazo.

“Podríamos subir las calificaciones en los siguientes 12 meses si el liderazgo político del país llega a un acuerdo sobre las medidas para facilitar un mejor manejo de la deuda, aprovechando la reciente reforma de pensiones. Por el contrario, podríamos bajar las calificaciones si nuevamente la polarización política y la

adopción de medidas arriesgadas disminuye el acceso del gobierno a la liquidez y aumenta el riesgo de otro incumplimiento de deuda”, reza parte del comunicado.

Fundamento

El informe indica asimismo que se considera que, actualmente, El Salvador es vulnerable y depende de acuerdos políticos adicionales para cumplir con sus compromisos financieros, aunque, esperamos que el país no afronte una crisis de pagos en el corto plazo (dentro de 12 meses).

La prolongada polarización política ha generado un entorno de incertidumbre y ha erosionado la capacidad del gobierno para mantener pagos puntuales de su deuda.

Recientemente, el Congreso de El Salvador no logró aprobar la asignación presupuestaria necesaria para cubrir los pagos adeudados a los fondos de pensiones privados (Certificados de Inversión Previsional, CIPs). Como consecuencia, el gobierno incumplió con dichos pagos en abril de 2017. Posteriormente, a finales de septiembre de 2017, el Congreso aprobó modificaciones a los términos de los CIPs, que clasificamos como un canje de deuda asimilable a un incumplimiento de pago (distressed exchange offer).

Por lo tanto, consideramos que la cultura de pago de deuda de El Salvador es un riesgo crediticio que sustenta nuestra evaluación de una débil efectividad institucional y de gobernabilidad.

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