Centros de datos bajo presión por un enfoque más “verde”

Clientes presionan a centros de datos a ver más allá de la eficiencia energética para impulsar la sostenibilidad.

Foto: Pixabay.

Columbus, Ohio. Los centros de datos han buscado por mucho tiempo formas para reducir su consumo energético.

Sin embargo, con el emprendimiento de sus propios programas de sostenibilidad por parte de clientes, incluidos proveedores de coubicaciones y la nube, los operadores de centros de datos están mirando más allá de la eficiencia energética para adoptar un enfoque más holístico y volverse más “verdes”.

“Los clientes están empujando a los centros de datos a reducir la huella de carbono, el consumo de energía, agua, materias primas y la cantidad de residuos que producen”, señala un informe de la firma internacional Norton Rose Fulbright.

Un informe de Vertiv sobre la importancia de la gestión energética en el éxito de la 5G, apunta que, aunque las redes 5G son hasta 90 % más eficientes que su predecesor 4G, aún requieren más energía de forma sustancial.

Esto se debe a múltiples factores, incluidos el aumento de la densidad de la red, la dependencia en sistemas de TI, mayor uso de la red y el crecimiento acelerado de tráfico.

El informe sugiere que las compañías de telecomunicaciones deben enfrentar el desafío al adoptar buenas prácticas de eficiencia energética en sus redes y animar a sus clientes a acoger servicios que permitan el uso de la red para reducir las emisiones y el consumo en todos los ámbitos de la vida.

La eficiencia energética, aunque crucial, es ahora solo una parte de la ecuación. Un informe de McKinsey acerca de la misión de los operadores de telecomunicaciones por alcanzar redes más verdes, determinó que, mientras el 15 % de su uso energético se consume durante la transferencia de datos, el 85 % restante se desperdicia a través de la pérdida de calor y otros factores.

El informe indica que las telecomunicaciones representan aproximadamente el 3 % de la demanda energética global.

McKinsey dice que encontró cuatro formas de reducir el consumo y los costos en energía: Utilizar soluciones de apagado impulsadas por IA para detener los sistemas operativos que no estén en funcionamiento, mientras se calibran los ajustes óptimos del equipo para frenar los residuos.

Emplear la optimización energética basada en el IoT para proporcionar lecturas de consumo exactas mediante sensores que midan la entrada y consumo energético de la red de forma precisa y ayuden a detectar problemas potenciales y emitir alertas en tiempo real.

Realizar transformaciones estructurales y arquitectónicas para, entre otras medidas, migrar a los sistemas RAN en la nube y de “nube limpia” y evaluar las fuentes de energía estratégicamente.

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