Pandilleros huyen hasta a zonas residenciales exclusivas

Muchos ciudadanos que reaccionan en las redes sociales ante estos golpes certeros al crimen organizado, siguen dando información a las autoridades señalando lugares de escondites, que incluyen iglesias evangélicas, en una de las cuales estaría una “pastora” que se ha ocultado el tatuaje pandilleril dibujándose alas en el pecho, dice la denuncia.

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La Libertad. Bosques de Santa Elena es una de las zonas exclusivas de residencias, en Antiguo Cuscatlán, La Libertad. En esa residencial se ocultaban al menos diez terroristas, entre estos un cabecilla de pandillas.

Era el 10 de mayo, Día de La Madre, cuando los terroristas fueron sorprendidos en la casa en la que se ocultaban de las autoridades; incluso cayeron tres mujeres entre ellas una adulta mayor.

El ministro Gustavo Villatoro se trasladó hasta la exclusiva residencial de Antiguo Cuscatlán. “No importa dónde se escondan, el brazo de la justicia los alcanzará”, les advirtió el funcionario.

Alex Bladimir Cruz Murgas, conocido en el mundo pandilleril con al menos cinco alias como medida para confundir a las autoridades, es un cabecilla y corredor del Programa Libertad de una de las organizaciones criminales; las autoridades dicen que este ordenaba crímenes a la estructura terrorista, incluyendo la escalada de violencia de finales de marzo, pasado, misma que dio pie al actual Régimen de Excepción y a la Guerra Contra las Pandillas.

Cruz Murgas había sido capturado cinco veces, entre 2009 y 2021, por los delitos de Homicidio agravado, Agrupaciones ilícitas, Resistencia, pero en todas las ocasiones fue liberado a pesar que reincidía en sus crímenes, informó Villatoro.

Las capturas de estas personas habría sido producto de la denuncia ciudadana, seguida de una investigación certera que dio lugar a la ubicación y a la exitosa operación que dejó el saldo apuntado en esas zonas exclusivas.

Muchos ciudadanos que reaccionan en las redes sociales ante estos golpes certeros al crimen organizado, siguen dando información a las autoridades señalando lugares de escondites, que incluyen iglesias evangélicas, en una de las cuales estaría una “pastora” que se ha ocultado el tatuaje pandilleril dibujándose alas en el pecho, dice la denuncia.

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