¿Le hartó el dolor de orejas por el tapaboca? Mire lo que le ofrece la Nena

Aprendió en el colegio la técnica del crochet; al principio lo hacía por hobby, para satisfacer demandas de sus amistades y su familia, pero luego de quedarse sin trabajo, el hobby se convirtió en una forma de sobrevivencia.

Fotos: Periódico Equilibrium/Cortesía.

San Salvador. La adversidad se ha convertido en la mejor aliada de muchas personas emprendedoras y así, Reina Monzón se ha unido con un emprendimiento a ese ejército que le ha sacado partida doble a la mala noticia de aquel momento adverso.

A la pandemia también le ha jugado de tú a tú, sin amilanarse. Reina perdió su trabajo hace un tiempo, pero desde hace 15 años ya elaboraba diversos productos de crochet, de los que usted se imagine.

Hasta creó en los peores momentos de la crisis ganchos que le ayudan a salvar sus orejas del molesto dolor que causa la cuerda del tapaboca. Claro está, si es mujer.

Quedarse sin trabajo fue la peor noticia que, al final, se transformó en la mejor oportunidad porque así nació el emprendimiento “Tejidos y Bordados de la Nena”.

Reina es la Nena que hace gorros, vinchas, colas, zapatitos para bebés, vestidos, chalinas, bufandas, portacelulares, cortinas y “lo que la gente le encargue”, dice.

Aprendió en el colegio la técnica del crochet; al principio lo hacía por hobby, para satisfacer demandas de sus amistades y su familia, pero luego de quedarse sin trabajo, el hobby se convirtió en una forma de sobrevivencia.

Solo ella produce, sus hijos se encargan de hacerle publicidad en redes y de boca en boca para que la gente se entere lo que hace su madre para vender. Anda de feria en feria, pero sobre todo vende en Residencial San Pedro, de Mejicanos.

Cuando no es parte de la feria, ella siempre está presente en la misma porque coordina al grupo que le toca promocionarse vendiendo sus productos, porque es miembro del Comité de Asociación de Emprendedores de Mejicanos; en ese momento se encarga que todo esté y quede en orden.

La asociación tiene seis años y esperan su legalización para poder acceder a más y mejores beneficios, comenta Reina.

Ella elabora prendas de vestir grades, tanto como ganchos y florecitas que son los productos más pequeños. “Aprendí por mi cuenta y luego fui a una academia a mejorar la técnica”. Ahora, con el apoyo municipal anhela crecer para seguir creando Tejidos y Bordados de la Nena.

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