La pandemia impulsa la solidaridad y la vocación de servicio en Ahuachapán

En Ahuachapán, un joven abogado ha utilizado el tiempo de cuarentena para ocuparse de su prójimo más necesitado; también apoya al personal de salud en su desplazamiento y a los elementos policiales y de la Fuerza Armada, con alimentos.

Fotos: Cortesía.

Cuando la Organización Mundial de la Salud anunció que el coronavirus era una amenaza mundial y que la Covid-19 era una pandemia, la humanidad no se imaginaba que un minúsculo ser vivo la pondría, una vez más, de rodillas.

Tampoco imaginaba que, mundialmente, muchas personas a pesar de los peligros que representa moverse en el ambiente por la amenaza del virus, estaban dispuestas a darlo todo por no dejar caer en las garras de la enfermedad ni las del hambre, a cientos de iguales que están en situación vulnerable.

Antes y después de la jornada, el aseo es fundamental.

Una de esas personas es René Doratt, un joven de 26 años Licenciado en Ciencias Jurídicas especializado en Derecho Aduanero, con diplomados en Gobierno y Políticas Públicas, Inducción Gubernamental para funcionarios Públicos, diplomado básico preliminar y avanzado de Metodologías Educativas para Jóvenes.

Su profesión no le impidió dejar saco y corbata, para enfundarse en sus jeans y zapatos tenis y desplazarse, bolsas en mano repletas de alimentos, hasta llegar a comunidades vulnerables, pobres, paupérrimas o hasta casas donde las familias, aun habiendo tenido capacidad de respuesta al principio de la emergencia nacional por la pandemia, ahora ya resiente la falta de recursos y necesita de una mano amiga.

Este Campeón del concurso de Técnicas de Litigación Oral de la Universidad Católica de El Salvador, capacitado por la Corporación Técnica Alemana, en Tecnología y Comunicación, Elaboración de Plan Operativo Anual, Desarrollo de Organizaciones, Gestión de Fondos, Procesos Grupales y Políticas Públicas de Juventud, no solo ha sentido la satisfacción de ver la felicidad en los rostros sumidos en la preocupación, de esa gente que recibe agradecida la dotación.

En estas calles rurales, usted no imagina la espantosa pobreza que encontrará.

También ha aprendido, dice, a valorar lo que la vida le ha dado y a compartir lo que tiene con quienes tienen prácticamente nada. “Me sorprende que en pleno siglo XXI, haya gente sin agua potable o que no tenga ni siquiera para comprar un tiempo de comida”.

Eso solo se ve, de eso solo se aprende, cuando se deja la comodidad de las oficinas, de los cascos urbanos de las ciudades y se adentra a la realidad rural, reflexiona.

A René lo ayuda un grupo de voluntariado, la mayor parte de miembros son jóvenes y juntos se coordinan con líderes o miembros de las comunidades a visitar para resguardar su propia seguridad y así llevar ayuda a las familias.

El grupo voluntario liderado por René Doratt, prepara canastas alimenticias.

No solo a comunidades

Cuando comenzó la emergencia este voluntariado juvenil se organizó para planificar ayuda a todos los sectores posibles, en las medidas de sus posibilidades.

Aparte de la ayuda a las comunidades a quienes se les entrega paquetes alimenticios y kit de somatización, también se ha dedicado a proveer transporte de personal de salud, entrega de comida, dos veces a la semana, a agentes de la PNC y miembros de la Fuerza Armada, todo esto con fondos propios.

Sin embargo, Doratt ha realizado alianzas con instituciones del gobierno y con salvadoreños radicados en el exterior, específicamente de Europa, quienes han tomado a bien sumarse a este trabajo y ayudar a las comunidades más necesitadas.

Hay gente que no tiene ni para comprar un tiempo de comida.

“He querido llegar a las familias de más escasos recursos, los que no tienen en definitiva para comer ningún tiempo de comida”, dice.

René también ofrece su ayuda a otras personas que están colaborando en sus propias comunidades a combatir la pandemia, entregando productos necesarios para sanear las calles, casas o vehículos que entran o salen de las diversas colonias.

Así va caminando el mundo y Ahuachapán, municipio que cuenta con este tipo de líderes, a lo mejor hay más, que donan su tiempo, sus recursos y quién sabe si hasta su vida por el bienestar de otras personas que no conocen, pero que a la larga, también son seres humanos.

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