Jóvenes miembros del ministerio Moisés, de la iglesia Las Brisas, de Ayutuxtepeque, iniciaron una campaña con la que pretenden concientizar a ciudadanos con el fin de que apadrinen la entrega de regalos para niños residentes en comunidades muy pobres de Chalatenango.
No se trata de enviar juguetes, sino de incluir en una caja sorpresa artículos que cubrirán necesidades básicas de unos 140 niños de comunidades ubicadas en El Higueral, Izotalío, Río Grande de Cardoza y El Carrizal, explicó la presidenta del Consejo del Ministerio Juvenil de la iglesia Brisas, de Ayutuxtepeque, Loyda Hernández.
Los regalos incluyen productos de uso diario como jabones, pastas dentales, cepillos dentales, shampoo, ropa de vestir, sábanas y toallas, todo entregado por personas particulares para los niños a quienes escogen como ahijados a fin de alegrarlos un momento en la época navideña.
A lo largo del año, los jóvenes de este ministerio visitan una vez por mes dichas comunidades, para compartirles historias bíblicas y cantos infantiles religiosos y cierran su actividad ministerial entre el 26 y 28 de diciembre, con la entrega de los regalos, la quiebra de piñatas y entrega de refrigerios, con el apoyo de la iglesia y de algunas empresas privadas como British American Tobacco, Cosco, Sigma y Melher.
La pobreza golpea fuerte a estos habitantes. Hernández explicó que El Higueral es una comunidad que tiene luz eléctrica desde hace muy pocos años, pero no tiene otros servicios básicos importantes y el Izotalío, es aún más pobre, porque están en lo alto de la montaña y el acceso a servicios básicos es aún menos probable.
Hace algunos años, fuertes vientos que azotaron la zona, botaron los techos frágiles de las casas; Brithis American Tobacco, apoyó a la familia en esta emergencia, con la intermediación del referido ministerio.
Las empresas que han colaborado con esta causa, entregan canastas navideñas para esas familias pobres.
Ahora los jóvenes utilizan las redes sociales para encontrar más padrinos a favor de los niños de dicha scomunidades y, así, han logrado tener apoyo de personas particulares desde el extranjero.
En junio de cada año, desde hace seis, los jóvenes del ministerio van a las comunidades a tomarle fotos y datos de los niños. Con base a eso se arman los regalos y se ponen en un mural en la iglesia para que los feligreses los vea y decidan a quien le van a dar un regalo.
