Hogar Padre Vito Guarato nombra un pabellón en honor a pareja benefactora

El hogar alberga a 122 personas con diversas condiciones como parálisis cerebral, retraso mental, síndrome de Down e hidrocefalia, entre las más comunes.

Foto: HPVG/Periódico Equilibrium.

Uno de los pabellones del Hogar Padre Vito Guarato, dedicado al cuidado de personas con discapacidad mental, ha sido nombrado con el nombre de los esposos Ellen y Roberto Dutriz, benefactores que ayudaron a mantener el funcionamiento de esta iniciativa de amor.

El hogar fue fundado por el sacerdote de origen italiano, Carlo Vito Guarato, en la década de los 80, motivado por el total desamparo en que encontró a parte de la niñez con discapacidad, víctimas del terremoto de 1986 que asoló la ciudad capital.

Para entonces no había ninguna institución que se responsabilizara de estas víctimas, pero con el apoyo de personas altruistas que se identificaron con sus ideales, emprendieron este proyecto, instalando una pequeña casa con unos cuantos menores de edad.

Así se inició la obra que inicialmente fue denominada Hogar para Niños Minusválidos Abandonados y que hoy se conoce como Hogar “Padre Vito Guarato”.

Algunas de esas personas benefactoras, fueron los esposos Dutriz. Doña Ellen Bielke de Dutriz (1917-2017) llegó a El Salvador para establecer su hogar, poco después de haber contraído matrimonio con don Roberto Dutriz (1914–2007), en San Francisco, California, en 1944.

Actuales representantes del hogar, recordaron que lo que más unió a estos dos jóvenes y que siguió concordando sus ánimos y voluntades durante la larga vida que compartieron, fue la tremenda humildad y amor al prójimo, de parte de ambos.

El Hogar heredó un compromiso profundo con las personas más necesitadas, que va más allá de asistirlos en sus necesidades básicas de alimentación y salud, pues desde la visión del padre Vito Guarato, lo que debe prevalecer como principal ingrediente de esta fórmula, es el amor al prójimo.

Y es precisamente esta visión la que compartieron don Roberto y doña Ellen Dutriz, que dejan como parte de su legado, la entrega de un donativo que contribuirá significativamente a impulsar las operaciones y el funcionamiento de esta obra de amor.

[pullquote class=»cita»]En las últimas horas ingresaron al Hogar dos niñas, ambas de un año y medio, con parálisis cerebral infantil, que requieren urgentemente de cuidados especializados por el estado delicado de salud en el que se encuentran. Ellas gozarán de una segunda oportunidad, que les permitirá llevar una vida digna con todos los cuidados que necesitan para garantizar su bienestar y salud.[/pullquote]

En especial agradecimiento a esa entrega, la Asociación Padre Vito Guarato a través de su hogar que lleva el mismo nombre, ha designado uno de sus pabellones con el nombre de los esposos Dutriz.

“Don Roberto tuvo la dicha de vivir para servir….”, reconoció Monseñor Fernando Rodríguez.

Al igual que su esposo, y siempre con su apoyo, doña Ellen también se volcó en ese esfuerzo para mejorar la vida de las demás personas. Fue una de las fundadoras de la Union Church de San Salvador y trabajó en sus muchas obras benéficas, especialmente las que se dirigían hacia las madres y párvulos.

Igualmente formó parte de la American Women’s Association of El Salvador, participando en sus actividades caritativas.

El nombramiento de estas instalaciones es un agradecimiento y una forma de reconocimiento permanente a su generosidad, de parte de la niñez y personas adultas que viven en el hogar, así como del personal médico, administrativo y operativo que dedican su tiempo a cuidarles y amarles, siguiendo la enseñanza de su fundador, ha dicho la actual Junta Directiva.

Su Presidente, el Doctor Manuel Pacas Castro, consideró que “estas acciones nos permiten asegurar que el hogar continuará funcionando adecuadamente y nos dan la oportunidad de poder beneficiar a más niños, por lo que nos sentimos profundamente agradecidos y motivados a continuar con el legado del Padre Guarato”, expresó.

El hogar alberga a 122 personas con diversos padecimientos tales como parálisis cerebral, retraso mental, síndrome de Down, hidrocefalia, entre los más comunes y por ello se requiere del continuo apoyo altruista. El equipo de trabajo multidisciplinario y especializado es de más de 140 personas.

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