Fernando Llort: “Me negaron la oportunidad de retirar con dignidad la obra más importante de mi vida”

 

Foto tomada del sitio web de SECULTURA

Fernando Llort apareció por primera vez en público ofreciendo declaraciones ecuánimes, después de saberse destruida la que denominó “la obra más importante de mi vida”.

En la última semana de diciembre, las autoridades eclesiásticas capitalinas, decidieron extrañamente, retirar el mosaico que Fernando Llort instaló hace 15 años en la fachada de la Catedral Metropolitana de San Salvador.

Pero la obra no solo fue retirada, sino destruida. “A ellos les digo que hubiese entendido, si me hubiesen pedido que trasladara el mural a otro lado, hubiese entendido si había que restaurarlo, pero no logro entender porque destruyeron en silencio una obra de arte, de carácter público”, dijo evidentemente conmocionado el artista autor de semejante obra, ahora inexistente.

La Secretaría de Cultura de la Presidencia (SECULTURA) que dicho sea de paso se ha ganado críticas de diversos profesionales y sectores identificados con el arte, por no haber advertido la destrucción del mosaico, condenó el hecho y ahora ha amenazado con entablar una demanda judicial contra la iglesia, aunque la familia Llort no está interesada en participar en la demanda.

“Si SECULTURA lo decide, es cuestión institucional de ellos porque tienen un procedimiento obligatorio que deben seguir en cumplimiento de la ley”, dijo María José Llort, hija del artista.

Pero nada devolverá al artista la alegría que también le fue destruida al hacer caer en miles de pedazos su “Armonía de mi Pueblo” que durante 15 años permaneció en la fachada del máximo templo de los cristianos católicos del país.

“Me siento sorprendido e inmensamente triste porque me negaron la oportunidad de retirar con dignidad la obra más importante de mi vida”, reiteró Fernando Llort, al expresar su enorme conmoción.

No obstante, dijo que acepta la “disculpa mediática de Monseñor(José Luis) Escobar, la acepto con paz, con tristeza y resignación”, señaló.

El argumento de que el mosaico estaba dañado evidentemente por el agua y el sol, como lo sostuvo la representante de la empresa encargada de la remodelación de la fachada de Catedral, no fue aceptado, ni por asomo, por los ingenieros que hicieron posible que Llort montara ese mosaico.

Tras señalar que la última supervisión la realizaron en septiembre pasado, dijeron no haber advertido en ningún momento decolorado alguno, ni piezas caídas, ni piezas quebradas.

Ahora, el deseo de Fernando Llort es que la iglesia le entregue los escombros que sobrevivieron de la destrucción de la fachada de Catedral. “Quisiera trabajar con los pedazos de azulejos que se hayan podido rescatar para iniciar una obra homenaje que pienso llamar “dignidad y respeto a los artesanos y artistas salvadoreños”.

Mientras tanto SECULTURA emitió esta tarde un comunicado oficial señalando lo siguiente:

“La Secretaría de Cultura de la Presidencia informa a la sociedad salvadoreña que se solidariza con el artista Fernando Llort y con su familia, quienes brindaron esta mañana una conferencia de prensa en la que, con tono mesurado pero aún con indignación, solicitaron  una explicación razonable a la Iglesia católica por haber retirado el mural de la fachada de Catedral Metropolitana.

Además, hacemos eco del hecho mismo de solicitar los restos del mural para la realización de una nueva obra, en la que podemos comprometernos a colaborar hasta donde alcancen nuestras posibilidades.

Nuestra institución promueve, difunde y protege, desde el Gobierno, el arte, la tradición, la cultura y el patrimonio de los salvadoreños. Por ello, no tiene más que lamentar profundamente la pérdida de una obra que era parte ya del imaginario de los capitalinos y de los salvadoreños en general.

Catedral Metropolitana es uno de los inmuebles del Centro Histórico de San Salvador. Esta área geográfica fue declarada por la Asamblea Legislativa en agosto de 2008  como de interés patrimonial, pues se constituye como “génesis” de nuestra capital y goza del reconocimiento estético e histórico necesario para ser considerado de gran valor en el país. Debe resguardarse, por tanto, bajo los lineamientos que marca la Ley Especial de Patrimonio Cultural. Los procesos de esta incluyen supervisión de la Secretaría de Cultura para la intervención de estructuras de naturaleza patrimonial. Por ello, entonces, hacemos un llamado sencillamente para que la ley se respete por el bien de nuestro legado y por el respeto al estado de derecho.

Por otro lado, informamos que hemos empezado a entablar conversaciones estrechas con la Iglesia Católica para posibilitar una forma de compensar por los daños y, además, de evitar que este tipo de hechos se replique en el futuro. Un error de esta naturaleza no puede ni debe pasar desapercibido. Queremos encontrar una salida consensuada, digna tanto para los artistas como para la sociedad y la Iglesia.

La Secretaría de Cultura, a través de la Dirección de Artes, giró en agosto del año pasado una carta dirigida a la Fiscalía General de la República que tenía por objetivo la protección de la obra de Fernando Llort. Su trabajo en el arte es notorio porque representa parte de nuestra identidad, y eso tiene la suficiente validez como para dignificarlo, más allá de cualquier apreciación estética u oportunista.”

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