«Le pedimos por la familia y por esta sociedad»

El 12 de diciembre de cada año, centenares de personas acuden a visitar a la Virgen de Guadalupe, en la iglesia que lleva su nombre, en la ciudad de Antiguo Cuscatlán, La Libertad.

 

Fotos: Periódico Equilibrium.

Una joven madre, de 26 años, llegó ataviada con vestido de manta totalmente blanca emulando a Juan Diego, el indio del Tepeyac que vio y conversó con la Virgen Morena, en México hace cientos de años.

Junto a ella iba su esposo y llevaban en brazos a su recién nacido, con sus bigotes y su traje indígena.

Es la tercera vez que llega a ver a la Virgen de Guadalupe y el primero que lleva a su descendiente para entregárselo al cuido de la “verdadera madre”, dice María Isabel Mejívar.

“Pero siempre he sido devota de la Virge de Guadalupe, yo nací el 11 de diciembre y siempre me inculcaron el amor a la virgen, aprendí la historia de Juan Diego y lo que representa para Latinoamérica, pues representa a nosotros los pobres”, dice.

Además, acompañan a María Isabel su madre y su hermana menor.

Toda la familia ha llegado a pedir una sola cosa: que la Guadalupana interceda por la unión de la familia y por la sociedad de este país tan convulsionado.

“Si uno lo pide con fervor a la virgen también lo concede”, dice con su fe, luego de posar frente a una imagen de la virgen que está montada en una carroza, lista para llevar en procesión a este personaje divino que une a millones de latinoamericanos, especialmente en México, donde tiene el calificativo de Patrona.

María Isabel dice que desde pequeña, a la virgen le he puesto sus peticiones y ha visto su obra y sus milagros: “mi hijo tiene tres meses y ha pasado por situaciones difíciles y siempre le pido a la Virgen que lo proteja y mis oraciones me las escucha, hoy se lo he venido a ofrecer a ella para que sea la verdadera mamá que siempre lo va a cuidar”, concluye la joven, antes de entrar a la Basílica que lleva el nombre de la Virgen Morena del Tepeyac.

Mientras tanto, adentro de la iglesia, decenas de personas voluntarias arreglan ramos de rosas multicolores bendecidas previamente para entregarlos a los feligreses que se llevan el recuerdo hacia sus casas.

Otros cientos de personas marchan lentamente en una interminable fila a la espera de su turno para saludar a la Guadalupuna.

Familias esperan por sus flores benditas.
Familias esperan por sus flores benditas.
Así adornaron a la Gudalupana.
Así adornaron a la Gudalupana.
Le entregaron finos detalles.
Le entregaron finos detalles.
Inculcando fe desde la infancia.
Inculcando fe desde la infancia.
En familia es mejor.
En familia es mejor.
La Basílica de Antiguo Cuscatlán.
La Basílica de Antiguo Cuscatlán.
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