En Madrid hay oposición al sacrificio de Excalibur

Se trata del perro de una auxiliar de enfermería al cual se pretende sacrificar porque aparentemente está infectado con el virus del ébola. Esa enfermedad también la padece la auxiliar.

 

 

Foto referencial/Periódico Equilibrium.

INTERNACIONAL. Teresa Romero ayudó en la atención del misionero Manuel García Viejo, fallecido el pasado 25 de septiembre como consecuencia del virus de ébola; ahora se cree que su esposo y la mascota de la familia también han contraído la enfermedad.

Vecinos del apartamento donde vive la enfermera que contrajo la enfermedad tras haberse tocado el rostro con los guantes que la protegían, según medios locales españoles, se han sentado este miércoles frente a la casa donde permanece el perro para evitar el sacrificio.

“Excalibur no está solo”, han coreado para mostrar su solidaridad con el perro, cuya muerte es vista por las autoridades de justicia para evitar más infecciones.

De momento no se conoce que haya transmisión de enfermedades de un humano hacia un animal, pero este caso es manejado sin mucha claridad.

Romero permanece en su casa, junto al perro, mientras que su esposo ha sido ingresado bajo sospechas, en un hospital local.

Algunas personas han sugerido que se ponga en cuarentena al animal y le hagan un examen de sangre porque no se le ha hecho ningún análisis.

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