Elevan a Naranja alerta en 29 municipios y Amarrilla en resto del país

Las autoridades indicaron que se mantiene activa la Alerta Roja en la residencial Brisas de San Francisco del municipio de San Salvador, debido a la vulnerabilidad en la que ha quedado a raíz del colapso de las bóvedas.

Foto: DGPC.

San Salvador. En vista de la continuidad de las lluvias sobre el país, a causa de una baja presión y a la Zona de Convergencia Intertropical en la región de El Caribe y el Atlántico, las autoridades salvadoreñas han modificado la alerta estratificada.

Así, los 29 municipios que se encontraban bajo Alerta Amarilla, ahora están en Alerta Naranja, pero se agregaron otros municipios en esta alerta, confirmaron las autoridades de Protección Civil.

Los municipios bajo Alerta Naranja son San Francisco Menéndez, Jujutla, Acajutla, Sonsonate, Santa Isabel Ishuatán, Chiltiupán, Teotepeque, Jicalapa, Tamanique, La Libertad, San Luis Talpa, Santiago Nonualco, San Pedro Masahuat, Zacatecoluca, San Luis La Herradura, Tecoluca, Usulután, Concepción Batres, San Dionisio, Puerto El Triunfo, Jucuarán, Chirilagua, San Alejo, Pasaquina, Conchagua, Intipucá, La Unión, Meanguera del Golfo y Jiquilisco.

También se declaró Alerta Naranja en los municipios de San Salvador, Santa Tecla, Colón, Concepción Quezaltepeque, Comalapa, La Palma, Comasagua, Talnique, Santa Ana, Tacuba, Concepción de Ataco, Apaneca, Zaragoza, Dulce Nombre de María y San Francisco Morazán; además se agrega el municipio de San Miguel. Se mantiene la Alerta Amarilla para el resto del país

Asimismo, las autoridades indicaron que se mantiene activa la Alerta Roja en la residencial Brisas de San Francisco del municipio de San Salvador, debido a la vulnerabilidad en la que ha quedado a raíz del colapso de las bóvedas.

Como siempre se ha recomendado a la población las medidas de precaución en presencia de posibles lluvias, al transitar sobre la vía pública, cuando haya posibilidad de derrumbes o caída de árboles. Abstenerse de cruzar ríos, quebradas, canales o cualquier corriente de agua que se genere durante una tormenta y posterior a ella, debido a la probabilidad de arrastre.

Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *