Apolonio Tobar responsabiliza a Ministro de Salud por muerte de niña en Aguilares

La PDDH ha pedido a la Fiscalía General de Apopa que continúe las investigaciones y que se judicialice el caso, si se determinan responsabilidades penales. En la foto, el Procurador Adjunto, Ulises Rivas, y el Jurídico, Mauricio Urrutia, quienes realizaron entrevistas iniciales con personal de la Unidad de Salud y la familia de la niña.

Foto: PDDH.

San Salvador. Luego de una investigación de oficio realizado por la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, en relación con la muerte de una niña de siete años en la Unidad Comunitaria de Salud Familiar (UCSF) de Aguilares, el titular de la institución ha responsabilizado al Ministro de Salud, Francisco Alabí, por el hecho.

Según Tobar, se da por establecida la violación al derecho a la vida de la niña, por “inobservancia del deber de cuidado mediante la omisión o atención deficiente” en el contexto de la pandemia de Covid-19.

El Procurador señala que también se ha violado el derecho al honor, dignidad y reputación de la familia Díaz Mayorga por parte del Ministro, por intentar atribuir el fallecimiento de la niña al actuar de la familia.

Tras esas conclusiones el Procurador ha recomendado a las autoridades de Salud, que adopten medidas oportunas en el contexto de la pandemia para garantizar el derecho a la salud de la población en general; además, al Ministro Alabí se la ha solicitado una “exhaustiva investigación de las circunstancias en que se denegó la atención médica a la niña en la UCSF de Aguilares.

Tobar también le ha pedido al funcionario de Salud que “valore disculparse públicamente” dirigida a la familia por las declaraciones que en su momento realizó” por atribuirle a la familia la responsabilidad de la muerte de la niña.

Los hechos

El caso de la niña ocurrió el 17 de marzo de 2020, cuando la madre de esta, Brenda Liseth Moya llevó a su hija a la Unidad Comunitaria de Salud Familiar de Apopa y ante una oportuna atención médica, la menor de edad falleció en brazos de la Sra. Moya.

Tras una serie de entrevistas a médicos y familiares de la niña, se determinó que por la gravedad de la fallecida se acudió a una clínica privada, a un laboratorio privado y a la UCSF de Aguilares y que en esta última se le denegó la atención oportuna.

Incluso se manejó que la niña, al momento de llegar a la UCSF ya no presentaba signos vitales.

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