Ballet Folklórico Nacional, derroche de talento

Existe un baile que representa a los dos pueblos compadres, Jayaque y Cuisnahuat, los cuales se visitan recíproca-mente para sus fiestas patronales en julio y noviembre.

 

Foto: Secultura/Periódico Equilibrium.

La Gran Sala del Teatro Nacional de San Salvador acogió la presentación del Ballet Folklórico Nacional, para dar paso al espectáculo escénico “Costumbres y tradiciones”.

Con una doble presentación, el Ballet Folklórico Nacional celebró la recién pasada semana sus 40 años de fundación, haciendo gala de talento y experiencia, con bailes que reflejan las costumbres y tradiciones del pueblo salvadoreño.

Generalmente, se escucha o ve las danzas más comunes, pero en realidad el repertorio de las que muestras las costumbres y tradiciones es más amplio.

Durante el espectáculo, por ejemplo, el elenco interpretó más de quince danzas folclóricas como: “Los nahuizalqueños”, “El baile de los chales”, “El pregón de los nísperos”, “Los cantaritos de Nonualco”, “Las cortadoras”, “Mis caites”, “Los tecomates”, “Ambiente festivo”, “Las leyendas”, “La Juanita de mis amores”, “Sombrerito de Tenancingo”, y “Los rozadores de caña”.

También estrenaron los bailes de “El Día de la Cruz”, “La Mariíta”, y “Las inditas del volcán”.

“Quisimos hacer un recorrido de todo lo del Ballet Folklórico Nacional: La primera parte es un set de marimbas,  donde hay muchas canciones como ‘Los cumpas’, una canción muy tradicional. Las dos columnas representa a los dos pueblos compadres, Jayaque y Cuisnahuat, los cuales se visitan recíprocamente para sus fiestas patronales en julio y noviembre”, explicó el director del elenco, Roberto Navarrete, quien creó las coreografías de los bailes que se presentaron en “Costumbre y tradiciones”.

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