El Salvador y su extraordinaria Dalvergia Retusa

Tal vez muy pocas personas en El Salvador sepan que el país cuenta con una especie maderable protegida que se encuentra en peligro de extinción, por la alta depredación a la que fue sometida para aprovecharla.

Foto: Wikipedia/Periódico Equilibrium.

Desde el año pasado, un árbol de gran valor que crece de forma silvestre en las partes altas del país, sobre todo en zonas cafetaleras, es protegido por las autoridades de medio ambiente, luego de conocerse que su madera era depredada y enviada hasta de contrabando a países asiáticos.

Se trata de la Albergia Retusa, una especie que es conocida con diversos nombres de acuerdo al país donde crece, en la región centroamericana.

Así, la Albergia Retusa es llamada también Cocobolo, Caviuna, Cocobolo Prieto, Funeram, Granadillo, Námbar, Ñamba, Palosanto de Nicaragua, Palisandro, Palo negro, Urauna (lengua aborigen), Pau preto (Portugués), Rosewood (Inglés), dice la enciclopedia en línea Wikipedia.

“Esa madera se la estaban acabando en el país, pero ahora ya no se permite que salga”, dice el técnico del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), Alfredo González, de la Unidad Cites, El Salvador.

La Alvergia Retusa, es una madera dura que no necesita ser barnizada porque parece que ya lo está naturalmente; Japón, China y Taiwán son tres destinos de la madera.

Industriales de esos tres países aprovecharon el saqueo que depredadores de madera realizaban en el país, pues cada metro cúbico se comercializa entre $6,000 y $7,000, explica González.

Para aprovechar las bondades de esta madera, el árbol debe tener entre 50 y 60 años. Su uso va desde detalles de madera en embarcaciones, hasta palos de golf, cachas de armas de fuego y las finas piezas de ajedrez.

La protección desde Cites

Desde 1986, El Salvador es parte de la Convención Internacional de Especies Amenazadas en Peligro de Extinción (Cites) y, a través de varias instituciones nacionales, coordinados por el MAG y el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, (MARN) vigilan la protección de especies amenazadas.

El Cites ayuda a regular la comercialización de especímenes, ya sea de animales o plantas vivas o muertas.

En este esfuerzo se involucran la PNC , la Fiscalía General de la República (FGR) y las aduanas marítimas y terrestres.

En El Salvador está prohibido comercializar loras, pericos, catalnicas , micoleón, oso hormiguero y monos araña.

Comparte:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *