El Edificio Rubén Darío en San Salvador era de cinco pisos y como hormiguero, albergaba muchas oficinitas y ventas. Colapsó en el terremoto de 1986, matando unas 500 personas. Años antes, por el terremoto de 1965, sufrió tanto daño que se había ordenado su demolición, pero solo repellaron las grietas. Este es un dato histórico y trágico. Su caída fue tan violenta que el último de los cinco pisos quedo al nivel del primero, totalmente destrozado.
Por: Paul Amaroli/antropólogo.

