… Ese día se abrieron ante mí las puertas y ventanas, mis pies sintieron ganas de correr más no de huír, era simplemente como si un montón de posibilidades se hubieran dibujado en el horizonte y todas fueran para mí…
…Cuando entendí que no encontraba en mi cuerpo el cuerpo que el buscaba, ni el aroma ni la textura de una piel que traía en la cabeza a pesar de mí, que sus labios se apretaban fuerte para no decir su nombre en mi presencia y sus ojos me evadían porque vivía en ellos un reflejo ajeno…
… Ese día llovía y nevaba y cantaba el sol con la luna, los colores cobraron otra resolución, otro matiz, era un prisma diferente para ver mi vida ahora…
Él no me amaba, fue como una pieza encajando de pronto en mi cabeza y haciendo girar engranes que había detenido con pedazos de papel…
…Entendí que no me amaba porque no podía hacerlo, que nada de lo que soy o pueda ser podría ser diferente, fue una explosión personal sumamente hermosa, llena de llanto y de risa e histeria, fue una discusión donde me dieron disculpas innecesarias y demande la verdad, la luché y peleé con tanto ahínco que sus pretextos se hicieron pedazos y me dijo lo que necesitaba mi alma en zozobra «Ya no te amo»…
… Entonces mi cuerpo fue recogiéndose, comprimiéndose, cerrándose y reparándose todas esas falsas ilusiones que se construyen cuando se vive en negación…
Mis manos cambiaron de color y mis labios se sentían resecos de rencores que se difuminaron en aire…
No, yo no podía sentir odio, ante la verdad no puedo sentir odio, fue un remolino de emociones y un respirar después de estar 20 minutos bajo el agua…
…Me dijo que no me amaba, sin reparos, sin culpas, sin decirme que era mí culpa, no sabía por qué ni cuándo, entonces no hubo por qués ni hubieras, fue exhalar todos mis miedos y dudas, renacer en un medio vaso de agua…
El día que entendí que no me amaba me sentí libre de una enorme piedra que me hacía preguntarme si yo podría hacer algo en mí, cambiar algo en mi persona, en mi forma de ser para lograr que me quisiera…
Él había dejado de amarme y yo no tuve nada que ver con ello.
