El maíz y sus derivados por su naturaleza son libres de gluten, aptos para celíacos. Por su origen indígena-caribeño, la palabra maíz significa literalmente «lo que sustenta la vida».
Foto: Maseca/Periódico Equilibrium.
El aporte del maíz, planta entrañable en la cultura precolombina, abriga al istmo centroamericano desde que éste pertenecía a la civilización mesoamericana. Ha sido a través de los siglos, el alimento fundamental de la región.
Casi sin excepción, los pueblos mesoamericanos conservaron leyendas de creación en las que el maíz tuvo un papel central. Al venerar a los dioses que representaban al maíz, se rendía culto a la vida misma.
Antiguamente se observó que era necesario llevar a cabo un tratamiento para convertir los granos de maíz en una masa que facilitara su preparación, cocimiento y digestión. Así nació el proceso conocido como nixtamalización: con lo que modifica la consistencia de los granos, y por añadidura, se les fijan ciertas propiedades nutricionales, de manera que adquiera mayor riqueza alimenticia y la masa adopta una textura suave para su manejo.
La harina de maíz 100% natural que produce MASECA se basa en este procedimiento milenario. El procedimiento incrementa el balance de aminoácidos esenciales que el organismo no puede sintetizar por sí mismo, libera vitamina B3, aumenta la digestibilidad del grano y disminuye los requerimientos de masticación, con el beneficio de haber enriquecido los valores nutricionales del grano.
El producto es elaborado bajo estrictos estándares de calidad e inocuidad y es la opción perfecta para preparar de forma fácil y rápida ricos platillos de gran sabor y tradición como lo son las tortillas, tamales, empanadas, rosquillas entre otros
Este histórico aprovechamiento del maíz es inherente al desarrollo técnico y tecnológico. En este aspecto, MASECA fue pionera no sólo en industrializar el proceso de producción de la harina de maíz, sino que marcó un hito histórico en enriquecer y en fortificarla con proteína de soya.
