Las próximas presentaciones de la OSES serán en marzo, en los municipios de Jayaque, en La Libertad; Chalatenango, cabecera departamental; y Santiago de María, Usulután.
Foto: Secultura/Periódico Equilibrium.
Por primera vez en su historia, la población de San Juan Tepezontes, en el departamento de La Paz, ha viajado en las ondas musicales de la Orquesta Sinfónica de El Salvador (OSES).
Este gesto de la orquesta, impulsado por la Secretaría de Cultura y apoyado por la Fundación Educación y Cooperación (Educo) y la Asociación de Artistas de El Salvador (Asart) cumplió con el objetivo planteado: acercar el arte a las comunidades.
Los aplausos y el cariño de la gente del municipio, especialmente de su juventud, lo confirmaron.
El concierto forma parte de una serie de presentaciones que la OSES realizará en distintos municipios al interior de país, explicaron fuentes de Educo.
Alicia Ávila, Directora de País de Educo, se ha mostrado complacida por el acercamiento de la institución que representa a iniciativas como estas, mediante la cual se busca la promoción de la cultura.
“Hoy estamos por primera vez en este lugar, para que todos ustedes aprecien el talento musical de los miembros de la orquesta, se empoderen de ella porque es nuestra, porque la música es universal, no necesita traducciones ni interpretaciones para poder disfrutarla y sentirla”, dijo por su parte la Secretaria de Cultura de la Presidencia, Silvia Elena Regalado.
Los conciertos de ensamble de la OSES han sido reconocido a nivel nacional como “Patrimonio Cultural Vivo del país”.
La iglesia San Juan Evangelista de la localidad fue el escenario donde el director asociado, Irving Ramírez, explicó a la niñez, juventud y población adulta, qué tipo de instrumentos componen una orquesta sinfónica, en qué familia de instrumentos están agrupados y los sonidos que cada uno emite.
Aparte del deleite musical servido a la población, también se transformó, así, en un concierto didáctico
“Es una delicia porque no había tenido la oportunidad de estar en algo tan maravilloso y emotivo”, resumió Xenia de Vides, habitante del municipio.
