El único fundador del Club Deportivo FAS que sobrevive y uno de los primeros jugadores del histórico equipo santaneco, ha recibido un merecido reconocimiento en su ciudad natal.
Foto: cortesía familia Medina Arriola/Alcaldía Santa Ana.
Un ícono del fútbol de Santa Ana que fue fundador del equipo Fútbol Asociado Santaneco (FAS) y volante del mismo a la vez, Lino Alfredo Medina Hernández, ha recibido el título de Hijo Meritísimo de esa ciudad a sus 89 años.

Lino Medina vistió la casaca número 5 cuando a sus 20 años se convirtió en el back central y volante y como parte del reconocimiento ha vestido de nuevo esa número, para recordar aquellos momentos de gloria con su equipo en el cual también fue capitán.
“Se lo dieron por que es el único directivo fundador de FAS que está vivo y porque él fue el primer capitán”, reiteró una de sus familiares que vivió orgullosa el momento del galardón, propuesto por el historiador Héctor González y concretizado por la Alcaldía de Santa Ana.
Ese día, cuando Lino Medina fue nombrado como tal, fue de fiesta; misma que tuvo como “oppening” el show de Flashdance Company propiedad de su nieta Lil Milagro Medina; para luego retomar la parte musical la artista Sharon Salazar.
Lino Medina no fue el único galardonado; también fueron homenajeadas otras dos personas más por la trayectoria que tienen en el deporte local: Carlos Contreras (futbolista) y David Arnulfo Miranda (ciclista).
Contreras conquistó los primeros tres campeonatos de CD FAS y fue seleccionado nacional mayor; en tanto, Miranda puso en alto del nombre de la ciudad de Santa Ana y en especial el nombre de El Salvador, pues participó en diversas competiciones nacionales e internacionales, destacando en su trayectoria su asistencia a los juegos olímpicos de 1968.
En cuanto a Medina, además de fundador y jugador, también fue directivo de FAS con el cargo de Secretario, en 1946; pero la actividad futbolística la inició el octagenario en 1937.

Su retiro del fútbol está ligado a la oportunidad que tuvo de un nuevo trabajo, después de darle todo su amor a FAS durante siete años. Dejó al equipo a sus 27 años para trasladarse a San Salvador para encontrar su desarrollo profesional.
El retiro también coincidió con una grave lesión que tuvo mientras FAS enfrentaba a Atlético Marte, en el marco del torneo normal que se desarrollaba. En esa oportunidad, tras una caída, se fracturó la clavícula.
Ahora Lino Medina disfruta su vejez y le ha heredado la magia del fútbol a una de sus nietas, Camila Burgos Medina, que se ha enamorado de la misma pasión que lo hizo feliz en sus días mozos.




