El Salvador también tiene derecho a saber que la academia, organizaciones y personas hacen cosas buenas por este pueblo que merece paz, armonía y esperanza.
Fotos: Periódico Equilibrium.
“No tenemos otro país, no nos quejemos del país que tenemos porque de nada nos sirve; no lloremos por las cosas que quisiéramos que cambiaran, si no trabajamos para cambiarlas”. Este fue el mensaje que el Rector de la Universidad Alberto Masferrer (USAM) César Calderón dio a diversos medios de comunicación este fin de semana.
El académico pretende que no solo sea la universidad que representa la involucrada en la labor de atender necesidades sociales de la población.
Antes que pedirle a otros países que sufran lo que El Salvador “debemos preguntarnos ¿qué hacemos para enmendar y aliviar esta situación?”
En esa dinámica, en la Universidad Alberto Masferrer se trabaja con las comunidades, especialmente con la niñez en edad escolar, hace cuadros clínicos para saber cuáles son las enfermedades recurrentes, para no solo quedarse en la teoría.
Va a las comunidades independientemente del partido político que gobierne allí, “porque nos interesa la atención de la gente”, explica el Rector.
Unas 120 personas voluntarias que no cobran ni un solo centavo van a las comunidades, “de estas cosas no nos enteramos, sino de otras que traen dolor y sentimiento de frustración”, reclama el académico.
La USAM tiene un programa de becas que permite la posibilidad que jóvenes obtengan una apoyo para lo cual solo se deben cumplir dos condiciones: una, que la persona tenga cabeza para pensar en qué ayudar a nuestro país y, dos, que tengan recursos económicos precarios que no ayudan a sufragar su situación en la vida universitaria.
También apoya a los hospitales públicos que no pueden ofrecer gratis una ultrasonografía; en la clínica de la universidad se ofrece este servicio a precio de costo a pacientes de hospitales públicos y del Seguro Social.
En esta labor social de la USAM también caben los medios de comunicación para “ayudar a ayudar”
“Esperamos entonces que los medios nos digan cómo podemos ayudar en conjunto, se trata de ver no aisladamente los problemas y de abordarlos con una agenda común”, dice el Rector.
Está convencido que si diversos sectores se integran “seremos capaces de llevar más y seríamos reconocidos como un país preocupado por su gente, no hablemos de violencia, sino de paz, hablemos de amor y no de odio”.
Calderón dice que lo que se pretende es que la gente diga que “estamos identificados con la población y no con ideologías, que vean que los medios están interesados en servir también”.