… Para beneplácito de mis autodenominados enemigos, fallaré de manera estruendosa, estrepitosa y espectacular…
… Pero no es la primera ni será la última vez, me estrellaré en picada contra el pavimento del fracaso pero NO, no me voy a romper…
Ni me avergüenza ni me hace mella… Ni me demerita, ya me acostumbre, porque cuando caigo y mi cuerpo y mi orgullo está hecho trizas, cuando siento que mis huesos duelen como astillas en la sangre…
Oreja en el fondo escucho mi corazón embravecido y me voy de a poco reponiendo, hasta que mi boca se abre en un grito de batalla… Dolor desde el dolor, coraje desde el dolor…
Revancha desde el dolor y usando todo lo que aprendí mientras fracasaba fui creando escalones con mis errores…
Trampolines con mis equivocaciones y agarrando con uñas y dientes estrategia en la batalla…
Sé que puedo y que voy a equivocarme, sé que quizás no gane la partida a la primera y me cueste lágrimas, amores y amistades… Sé que insistir puede ser un camino solitario y resistir una batalla propiamente.. .
Ya no temo al error, ni al fracaso, ni a que otros crean que me han ganado… Porque mi error es mi mejor maestro, mi fracaso mi mejor motivación…
Aquellos que esperan mi derrota mi mejor audiencia y a quienes les dedico el número principal y clímax de mi actuación…
Si pueden reír con mi tragedia van a llorar y a temer con mi victoria, no me importa pactar con el tiempo pues no hay juez más justo e imparcial… Bendito error que me construye tan lejos del elogio que me ciega… … Ha llegado la hora de sacarse la corona y ponerse la armadura…
