El Tata Miguel Amaya (izquierda) nació el 30 de junio de 1961 y falleció este 10 de agosto de 2015. Sus restos son velados en el Centro Kakawira, Cacaopera, departamento de Morazán.
Foto: Julia Wong y Roberto Escobar.
La Secretaría de Cultura de la Presidencia (Secultura) informó sobre la muerte de uno de los líderes indígenas que contribuyó con la lucha por el respeto de los derechos de los pueblos originarios.
Dentro del legado del Tata Miguel, como era conocido, se encuentra: la recuperación de las danzas de «Los negritos» y «Los emplumados», la creación de la pieza teatral «Fiesta de la raza», el rescate de la tradicional lavada de la ropa de las imágenes católicas, fundador del museo Winakirika, coordinador de la fundación Winaka e impulsor del proceso de unificación y fortalecimiento de las organizaciones indígenas de El Salvador, dice un breve historial divulgado el lunes por la referida institución estatal.
Agrega que Amaya fue también coordinador de la Radio Ulúa que luego pasó a llamarse Radio Sol, director de la Casa de la Cultura, investigador de la cultura kakawira, así como creador del escudo y estandarte del municipio de Cacaopera, entre otras acciones en beneficio de las comunidades indígenas de la zona.
El Tata Miguel nació el 30 de junio de 1961 y falleció este 10 de agosto de 2015. Sus restos son velados en el Centro Kakawira ubicado en el Barrio San José, Cacaopera, departamento de Morazán.
La Iniciativa Social para la Democracia (ISD) envió su mensaje de solidaridad con el pueblo Kakawira por el fallecimiento de uno de sus líderes de quien dijo que “seguirá iluminando y guiando los pasos de las generaciones actuales y venideras, porque forma parte de algo más grande: la Madre Tierra”.
Una de sus últimas intervenciones internacionales del Tata Miguel, fue la que desarrolló entre el 25 y 28 de octubre de 2014 en las ciudades de San José y Limón, Costa Rica, durante el Primer Encuentro de Escritores Afrodescendientes, Indígenas y Sinodescendientes “Tenemos la Palabra”, en la que participó El Salvador.
Dicho cónclave formó parte de la iniciativa conjunta del Instituto de Estudios Latinoamericanos (IDELA), Universidad Nacional, Centro de Investigación sobre Identidad y Cultura Latinoamericana (CIICLA), Universidad de Costa Rica y la Fundación Arte y Cultura para el Desarrollo.