“Con todas nuestras virtudes y defectos, nuestros sueños, nuestras diferencias de criterio, que son normales, vamos a orar junto a Monseñor Romero, para construir con su espíritu la paz que tanto necesitamos.”
Foto: Cortesía.
Luego de la acusación del Secretario General del FMLN, Medardo González, sobre que Raúl Mijango y el extranjero Paolo Lüers, son asesores de grupos delictivos, y que el Ministro de Justicia y Seguridad, Benito Lara solicitar a la FGR investigar al primero, este ha reaccionado enviando una carta a la población salvadoreña.
“La violencia en sus múltiples manifestaciones, ha roto el tejido social de la nación y también los corazones de todos; a diario pierden su vida, dos decenas de salvadoreños, que dejan hijos huérfanos, viudas y viudos, madres y padres que lloran la perdida de sus seres queridos a quienes la garra de la muerte atrapó”, dice parte de la carta.
Mijango cree que para superar esa situación es necesario que en El Salvador ocurra un milagro y su carta la a dedicado con especial atención a las iglesias Católica y Evangélica, así como a las estructuras delictivas.
Sea cual sea el origen: Policía, Soldado, Pandillero, Estudiante, Motoristas, Cobradores, Panaderos, profesionales, comerciantes, empresarios y empleados públicos y privados, todas son vidas de salvadoreñas que al irse han dejado luto y tristeza en la familia y en la patria, dice el que otrora fuera facilitador de la criticada tregua entre dos grupos rivales de delincuentes.
Esta es nuestra triste realidad de hoy; cambiarla es la responsabilidad que tenemos todos los que sinceramente amamos y anhelamos la paz; Pero es más una obligación y responsabilidad para todos aquellos que dicen llevar a Cristo en su corazón, porque el trabajar por la paz es uno de los principales mandamientos Cristianos, por lo cual, según las sagradas escrituras, no solo serán bienaventurados, sino también: llamados hijos de Dios, recuerda.
También ha recordado las palabras del Papa Francisco no dejan lugar a dudas, dice: “Me preocupan las noticias que llegan de El Salvador, donde se han agravado las preocupaciones de la población a causa de la carestía, de la crisis económica, los agudos contrastes sociales y la creciente violencia”.
“La Iglesia siempre ha propuesto el diálogo como la vía más humana para resolver los conflictos. Si el Gobierno quiere hacernos creer que las palabras del Papa no tienen que ver con nuestra situación; allá ellos”, advierte.
En su carta, Mijango también se refiere a una eventual visita del Papa para celebrar el ascenso a santo del beato Óscar Romero y dice que “los que conocimos a Monseñor Romero no dudamos que él tiene ratos ya de estar trabajándonos ese milagro, pero quien le está haciendo difícil la tarea a Monseñor quizá somos nosotros mismos, porque nos hemos llenado de falsos orgullos y de vanidades y el poder nos ha embrutecido”, reclama.