Cada fin de semana quienes visiten la fresca ciudad de Ataco, en el occidente de El Salvador, encontrarán diversión y un descanso placentero en un ambiente cafetero y refrescante. La ciudad espera a sus huéspedes.
Fotos: Periódico Equilibrium.
La ciudad de Concepción de Ataco, mejor conocida solo como Ataco, en el occidental departamento de Ahuachapán, está a la espera de turistas capitalinos y extranjeros que disfrutan de sus vacaciones de agosto, en el marco de las fiestas patronales de San Salvador, en honor al Divino Salvador del Mundo.
En ese pueblo, enclavado en las zonas más altas del departamento fronterizo con Guatemala, cada día y especialmente cada fin de semana se puede ofrecer un encuentro con muchas sorpresas, con su gente, con su arte y sus talentos.
Cada Sábado o domingo, Ataco se convierte en una ciudad multicultural, desde artistas locales como Francisco García, Cintya Pineda, William Ascencio y un niño de 12 años que se han asociado como artistas plásticos que ofrecen las admirables pinturas que salen de sus pinceles.

Cada quien tiene su galería con impresionantes pinturas en todo tipo de técnica, pero juntos le ofrecen, a quienes los observan hacer sus cuadros, una variedad que atrae.
También pueden escucharse las clásicas melodías de épocas pasadas o las más recientes creaciones, que salen de uno de los instrumentos no muy populares en El Salvador: el saxofón.
En manos y en boca de Kevin Machado, de 18 años oriundo de Juayúa, en Sonsonate, el saxofón ha hecho vivir y recordar a tantos visitantes aquellas épocas de juventud. Kevin toca el instrumento desde sus seis años de edad.
Pero también hay santanecos excepcionales, uno de ellos pasea cuanta vez puede a dos hermosos perros que son tan amigables como su amo, los lleva a Ataco o a Guatemala, o a donde quiera que se desplace; esos dos ejemplares y su amo, no tienen límites.

«A lo mejor cobro un dólar por foto», bromea con Periódico Equilibrium, al comentar que sus perros Oso y Sansón hasta posan para casi todas las fotografías que la gente les hace al ver su hermosura y su amistad. Se dejan acariciar por la niñez y por los mayores y se pasean con gracia sobre calles y parques donde se encuentren.
También pueden encontrar al experto en bonsai, Danilo Alfaro, también de Santa Ana, quien ofrece sus diversas especies de diminutos árboles, cáctus o flores, para el deleite de quienes los adquieren.
Comenta que en su jardín posee un árbol que ya tiene 70 años y que adquirió cuando el propietario del árbol decidió irse del país; nunca lo hizo pero el bonsai antiguo pasó a manos de Alfaro. La Serisa es una de las especies preferidas para vender.
Así una tarde de fin de semana en Ataco pasa ligera, pero sus visitantes pueden tener seguridad que tendrán un cierre extraordinario con lluvia o con bocanadas de aire fresco que invitan a usar las chalinas, los suéteres o chumpas, muchos de los cuales también son hechos en ese encantador pueblo.



