El Procurador lamenta que en este caso, la Fiscalía General de la República, no realizara de manera oportuna una efectiva investigación para establecer las responsabilidades sobre estos graves hechos.
Foto: Periódico Equilibrium.
El Procurador para la Defensa de los Derechos Humanos, David Morales se unió a la conmemoración del 7° aniversario de la tragedia acontecida la noche del 3 de julio de 2008, en el Arenal Monserrat, del Barrio Santa Anita, en San Salvador.
Esa noche, un bus que transportaba a miembros de la Iglesia Cristiana Elim fue arrastrado por una fuerte corriente procedente del cauce de distintas quebradas de la capital que desembocan en el Arenal Monserrat.
Un total de 32 personas perdieron la vida; un joven de 16 años fue el único sobreviviente.
“Desde esa fecha, la PDDH ha exigido la verdad, justicia y reparación, a fin de dignificar la memoria de las víctimas, la de sus familias y la del único sobreviviente de esta tragedia; uniéndonos de esa manera, a la constante petición de estas últimas y del Pastor de la Iglesia Cristiana Elim, Mario Vega”, dice un pronunciamiento de la institución.
Y aunque Morales reconoce los avances realizados por el Estado salvadoreño con relación a las obras de mitigación ejecutadas en la zona, en el presente caso hay deudas pendientes porque aún no se alcanza la reparación integral que asegure, fundamentalmente, la rehabilitación integral de las personas afectadas, las medidas de satisfacción, y las garantías suficientes de no repetición.
Entre otras cosas, el Procurador ha pedido al Fiscal General de la República iniciar las investigaciones que correspondan, que den paso al conocimiento de la verdad y la justicia que traigan alivio a las víctimas.
