El 7 de junio de 1915, la Asamblea Legislativa aprobó el decreto mediante el cual determinó que el nombre correcto de este país es “República de El Salvador”.
Foto: Secultura.
La Secretaría de Cultura de la Presidencia presentó este viernes el libro “El nombre oficial de la República de El Salvador”, el cual contiene la historia de la reasignación que este 5 de junio cumplió cien años de vigencia.
Desde 1824 hasta 1958 los mismos salvadoreños y el mundo se referían al país como Salvador, del Salvador o El Salvador y a pesar del decreto de 1915, el mismo no tuvo la efectividad deseada hasta que en 1958, “El Salvador aclaró con un nuevo mandato, a sus ciudadanos y al mundo, de manera definitiva, cuál era su nombre propio y oficial”, afirmaron los autores del libro Óscar Meléndez y Carlos Pérez, de la dirección nacional de Investigaciones en Cultura y Arte, de Secultura.
El nombre El Salvador es tomado de San Salvador, nominación que los españoles dieron a la primera villa que fundaron en estas tierras, aunque el lugar del asentamiento y la fecha no están registradas, por lo que la primera evidencia documental del antiguo asentamiento se encuentra en el Archivo de Guatemala, en un documento adonde se menciona que, en mayo de 1525, Diego de Holguín se ausentó para ocupar el cargo de alcalde ordinario de San Salvador.
La historia consigna que, debido a la resistencia pipil, la primera villa fue desalojada hasta su refundación en 1528, en el valle La Bermuda, Suchitoto, adonde próximamente Secultura abrirá el parque arqueológico Ciudad Vieja. Años más tarde, la villa pasó a convertirse en una de las provincias del Reino de Guatemala y, tras la independencia y su negativa de anexarse al Imperio mexicano, se declaró Estado.