“Dentro de 5 a 10 años me veo aumentando mis conocimientos al tocar el violín y enseñando a mis estudiantes actuales a preparar audiciones para la OJCA con el objetivo de que Belice siempre tenga representantes en ella.”
Por: OJCA.
Quien habla es Cindy Priscilla Burgos, a sus 26 años ya es violinista, madre y maestra de música. Durante estos años, ha aprendido que disfrutar tanto del aprendizaje como de la interpretación es la clave: “Amar ambos me mantiene entusiasta para comenzar y terminar una pieza”.
Ella tendrá su segunda experiencia en la Orquesta Juvenil Centroamericana y del Caribe (OJCA) en octubre próximo. Su natal Belice es un país centroamericano y, por tanto, es parte del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA).
Todo comenzó cuando ella era una niña de 9 años y su tío le había comprado un CD con grabaciones de Mozart y Bach.
Al escucharlas, se hizo una promesa: “Un día aprenderé a leer música”, curiosa por “ese lenguaje llamado música”.
Los días pasaron y cuando Cindy tuvo su primera lección de violín en la Escuela Pallotti se sintió enganchada por él y desde entonces no lo ha dejado. Es así que ha sido profesora de violín en la Escuela de Música Pallotti desde el 2009.
Es así que ahora, con el fin de equilibrar sus ensayos y el tiempo dedicado Aria Naevia (llamada así por los solos de una ópera), su hija de 4 meses, durante la mañana la cuida y en la tarde imparte clases en la citada escuela.
Cindy también trata de llegar lo más temprano a la escuela para practicar, principalmente en su estudio de los maestros, antes que sus estudiantes se presenten: “Con una bebé trato de lograr una hora de práctica cada día. Antes, podía practicar de tres a cuatro horas”, dice, para explicar cómo cumple con sus roles a la vez.
“De mis mejores maestros, el Sr. Collville Young y el Sr. Gilles Rabinovitch, aprendí el valor de una práctica lenta y constante”, afirma. Ella especifica que el Sr. Young le ha enseñado sobre el entusiasmo de aprender y enseñar música, mientras que el Sr. Rabinovitch le ha enseñado técnicas muy valiosas sobre cómo tocar el violín que ahora usa para guiar a sus estudiantes.
Y es aquí que está la base de su conocimiento y de su habilidad para interpretar música: “Entre más despacio ensayas, más despacio olvidas lo que has practicado”. El significado de esta afirmación subyace en esta otra: “Lo más valioso que he aprendido con la música es la paciencia. Nada puede ser alcanzado si no eres paciente. La música viene lento pero se aleja de ti muy rápido”.
Ella enseña violín a primeros estudiantes, así como Teoría de la Música. Como instructora certificada, cada año prepara a sus estudiantes para los exámenes prácticos y teóricos de la Associated Board of Royal Schools of Music. Gracias a su experiencia, considera que el ambiente orquestal en Belice está creciendo; y de hecho, en la Escuela buscan continuar apoyando a los músicos más jóvenes a cumplir este sueño: un día la Orquesta Nacional Juvenil y el Coro de Belice van a ser los mejores.
Experiencias como formar parte de la OJCA son parte de esto: “Estuve en el encuentro de Panamá el año pasado, y fue una experiencia maravillosa. Nuestro maestro de violín, el profesor Raúl Arias, fue excepcional al prepararnos. ¡Espero que este año sea aún mucho mejor!”.
