Hubo notas disonantes, durante la toma de posesión del Presidente que sucede a Mauricio Funes, pero fueron mínimas, como el no saludo entre éste último y los diputados de ARENA que participaron en el evento.
En un mensaje conciliador, el Presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, se pronunció por la unidad de todos los sectores para buscar juntos el bien de El Salvador. Así lo dejó establecido en su primer discurso tras jurar ante la nación que trabajarán incansablemente, junto al vicepresidente, Óscar Ortiz, para desarrolla integralmente al país.
Después de largos años de lucha por la justicia y la democracia en mi país, recibo con humildad y profundo respeto la banda presidencial, dijo el mandatario, luego de agradecer el gesto del expresidente Mauricio Funes, al hacerse presente en el acto a pesar del duelo que lo embarga por la pérdida de su madre, Mirna Cartagena de Funes.
Después invitó a trabajadores, asociaciones, empresarios, académicos y más a sumarse al trabajo de gobernar, para vencer las dificultades que afectan a la población como el desempleo y la inseguridad ciudadana.
Pero antes, Sánchez Cerén dio un mensaje motivador como ser humano: llamó a su esposa Margarita, como “el amor de mi vida”, con lo que arrancó los aplausos sobre todo de aquellas personas que han luchado siempre por la unidad de la familia y por la igualdad de género.
“Ya se ganó a las mujeres”, comentó una periodista en la red social Twitter, en la que se lanzaron a cada segundo, mensajes del mandatario recién electo.