Voceros de al menos cinco pandillas, entre estas la MS y la M-18, emitieron en las últimas horas un comunicado en el que manifiestan su firme deseo de continuar en el esfuerzo de pacificación del país. Aseguran que es falso que haya órdenes de atacar a los agentes de la Policía.
Una carta hecha pública este miércoles, firmada por líderes pandilleros y hombres y mujeres encarcelados en diversos centros penales del país, expresa el compromiso y la voluntad de contribuir a la pacificación del país. “(La voluntad) sigue firme, hemos aceptado que si somos parte del problema también podemos ser parte de la solución”, señala la carta.
Los líderes dijeron que le están “dando un agudo seguimiento al debate que a nivel nacional se está librando sobre el tema de la violencia y principalmente sobre sus posibles alternativas de solución”.
Pero también lamentaron que se haya abandonado la continuidad a la facilitación del proceso de pacificación iniciado en 2012 con de la atregua entre pandillas, lo cual ha disparado los homicidios y que la tendencia al alza amenaza con alcanzar los mismos niveles de antes de la tregua.
Los líderes señalan que de igual forma, están “estudiando con acuciosidad y profundo interés las propuestas serias y estructuradas que se han venido presentando por parte de aquellos que tienen un genuino interés de trabajar a favor de la paz”.
Señalan que so es digno de aplaudir pues se aporta al debate que permitirá “no solo hablar del problema sino de sus posibles alternativas de solución; no solo de los efectos, sino también, de las causas estructurales que lo generan”.»
«En los últimos días, se habla de la existencia de “dos procesos de pacificación”; nosotros conocemos de la existencia de uno solo que es el que dio inicio el nueve de marzo de dos mil doce, en el cual hemos participado y asumidos compromisos, por tal razón, apoyamos plenamente la propuesta presentada por la Iniciativa Pastoral Por la Vida y Por la Paz, en el entendido que es una propuesta que con mucho respeto se le está haciendo para su consideración a las nuevas autoridades electas, que tomarán posesión el primero de junio de 2014. Como lo expresamos en anterior comunicado.»
La carta expresa literalmente que “en nuestra visión, el éxito del proceso requiere de la suma de seis componentes fundamentales: a) Voluntad y decisión política de todas las partes; b) marco jurídico, para darle cobertura legal a las acciones que se emprendan y a los operadores que en el terreno trabajen por la paz; c) recursos. Para financiar los costos de los programas de prevención de la violencia en sus tres niveles; d) sacrificios, buscando no lucrarse del proceso, ejemplo: que los porcentajes con los que operen las Ong’s que intervengan no sobrepasen el 7 %, de igual forma las instancias estatales que manejen esos fondos; e) Profundo amor por el país y su gente; y f) Honradez y genuino compromiso con la paz. Por nuestra parte, con excepción del marco jurídico y los recursos que no nos corresponden, estamos trabajando en potenciar todos los demás”.
“Finalmente, queremos enviar un mensaje a los miembros de la corporación policial: Ustedes, al igual que nosotros, son miembros de las familias pobres del país, son trabajadores de la seguridad, vivimos en los mismos barrios y colonias y, en una gran mayoría de casos, nos unen lazos familiares, por tales razones; no los consideramos nuestros enemigos.”
“Es falso que hayamos ordenado una campaña de ataques armados contra ustedes, lo que en verdad está sucediendo es que el discurso retador y de confrontación de quienes les dirigen, ha provocado que algunos policías hayan mal entendido la reforma al Código Penal interpretándola como licencia para matar miembros de pandillas.”
«Seis meses después de la reforma, 29 pandilleros han muerto por disparos de miembros de la corporación policial, en la mayoría de los casos el procedimiento policial es llegar disparando contra nuestros miembros o como mínimo golpeándolos y cuando los capturan y los liberan los llevan al terreno de la pandilla contraria y ahí los sueltan para que los otros los maten creyendo que son provocaciones de la pandilla rival.”
En la carta se insta a los policías a actuar de nuevo profesionalmente, para que los pandilleros contribuyan con bajar la tensión que se ha desatado en los barrios y colonias.
