Las iglesias católicas se han convertido en blanco de robos de bienes como custodias, coronas de santos y cálices de oro y plata que forman parte de sus altares y de sus instrumentos sagrados para la celebración de las actividades religiosas.
Gobiernos centroamericanos han denunciado que a sus respectivos países han llegado furgones con cargamento de bienes arqueológicos que aparentemente proceden de El Salvador. Se trataría de una muestra que en el país se mantiene el tráfico ilícito de ese tipo de bienes, señalan fuentes de la Secretaría de Cultura de la Presidencia (Secultura).
Por esa razón, dicha secretaría de Estado ha buscado el apoyo de Italia, para combatir ese tráfico ilícito y dicho país ha respondido con el apoyo a una iniciativa salvadoreña para documentar y elaborar un catálogo del patrimonio cultural nacional.
El tráfico de bienes culturales se da por saqueo a sitios y transportados a otros países por diferentes medios, y se comercializan por internet. Dicha iniciativa cuenta con el respaldo del Instituto Ítalo-Latinoamericano (IILA), a la vez que la Dirección Nacional de Patrimonio Cultural con el aporto del mismo instituto, capacita al personal de Secultura en el combate al referido tráfico.
Esta capacitación se desarrolla desde 2011, y parte del trabajo ha incluido la elaboración de manuales de manejo de bienes culturales, inventarios de colecciones y jornadas de capacitación para el manejo de las mismas en su uso común y en caso de desastres, explicaron fuentes de la secretaría.
Además, Secultura trabaja en una propuesta de reforma a la Ley Especial de Patrimonio Cultural para fortalecer la protección de bienes culturales e incluir el patrimonio natural, documental, y subacuático.
