Mujeres migrantes deben ser incluidas en Agenda para el Desarrollo

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Esta migrante mexicana habla con OIM sobre su experiencia. Hoy en día, de un total de 230 millones de migrantes internacionales, unos 111 millones son mujeres presentes en casi todos los tipos migratorios, ya sea altamente calificados o poco calificados.

Foto: OIM.

(Ginebra) La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) formuló este viernes un llamamiento a la comunidad internacional para que no se excluya a las migrantes de los debates en curso sobre la Agenda de las Naciones Unidas para el Desarrollo, después de 2015.

Al conmemorar el Día Internacional de la Mujer este sábado 8 de marzo, el Director General de la OIM, William Lacy Swing, destacó que es apremiante abordar de una manera sistemática y exhaustiva la peculiar situación en que suelen hallarse las migrantes.

Swing también señala que “ya se sabe que las mujeres constituyen prácticamente la mitad de los migrantes internacionales. Sin embargo, a la hora de tener en cuenta sus circunstancias y necesidades específicas, y de responder a ellas, la comunidad internacional suele quedarse en meras palabras.”

[pullquote class=»cita»]Las estadísticas sobre la migración y sobre la dinámica de género son escasas y desiguales entre los países. Los datos revelan que la migración incrementa las desigualdades tanto en países de origen como de destino y expone a las mujeres que se desplazan a la exclusión, la pobreza, la mala salud, la explotación y la violencia.[/pullquote]

Su migración no se limita a la reunificación familiar puesto que emigran, en mayor medida, por cuenta propia en busca de una mejor situación económica. Sin embargo, la pobreza y el desempleo en el país de origen, unidos a la fuerte demanda de servicios domésticos y de cuidados en el extranjero, alientan a muchas de ellas a recurrir a la migración irregular.

Swing agrega: “me entristece observar que un número creciente de niños y mujeres emprende travesías peligrosas para llegar a destinos prometedores y más seguros. Las trágicas muertes en Lampedusa y en el desierto del Sahara, a finales del año pasado, pusieron de relieve que la migración desesperada ya no se limita exclusivamente a los hombres.”

Las migrantes viven la experiencia de múltiples formas, según las condiciones económicas imperantes. Casi siempre, la migración trae aparejada una combinación de ganancias y de pérdidas, aunque todo parece indicar que las migrantes salen peor paradas que los migrantes o las mujeres nacidas en el lugar.

 

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