En un encuentro no apto para cardíacos las Salesianas se impusieron a las Giants en las finales de la Segunda División Femenina con un marcador de 47-45.
Las Salesianas iniciaron con pie izquierdo la final pactada al mejor de tres partidos, perdiendo la primera batalla, camino a la corona contra las juveniles de las Giants.
El primer revés solo sirvió de lección, en el segundo partido la victoria fue para las Salesianas, con lo cual empataron la serie.
Las lesiones en ambos equipos se hicieron sentir luego de una larga temporada y el desgaste físico pasó factura en ambos cuadros.
47-45 sería el marcador definitivo en un partido muy cerrado en el cual la victoria pudo ser para ambas escuadras.
