Ante unas 85 delegaciones internacionales, el nuevo presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, recibió hoy su investidura como tal, ceremonia a la cual asistió el presidente salvadoreño, Mauricio Funes.
Al evento asistieron junto al mandatario, la Primera Dama y Secretaría de Inclusión Social, Vanda Pignato; el Canciller, Hugo Martínez; el Secretario para Asuntos Estratégicos, Hato Hasbún, y el Secretario Privado, Francisco Cáceres.
El evento estuvo marcado no solo por la alegría del coronel retira, Otto Pérez Molina, sino también por la sombra del asesinato del diputado Óscar Leal, por quien se decretó duelo en ese país.
«Me tocó vivir la guerra y sufrir como sufrió toda mi generación, hoy después de 15 años de haber firmado la paz estamos concientes de que muchas de las causas que dieron origen al conflicto aún están presentes. Se traicionaron los principios de los acuerdos de paz», indicó. «Ruego que mi generación sea la última de la guerra y la que sigue la primera de la paz.”
Así lo citaron algunos de los medios guatemaltecos en sus ediciones en línea, al destacar el primer discurso del nuevo presidente dado a la nación.
El Presidente Funes y el nuevo mandatario guatemalteco, Otto Pérez Molina, se reunieron por primera vez en San Salvador el pasado 16 de diciembre, con motivo de la celebración del Grupo Consultivo para la Reconstrucción y Desarrollo de Centroamérica y la cumbre ordinaria del SICA.
En esa oportunidad ambos mandatarios reiteraron el compromiso de sumar esfuerzos y voluntades para enfrentar los problemas comunes, tal como el Presidente Funes lo ha mantenido durante la gestión del gobernante saliente de Guatemala, Álvaro Colom.
Una segunda reunión se dio entre ambas personalidades en Nicaragua, durante la toma de posesión del presidente Daniel Ortega.

