
La Embajadora de El Salvador en Italia, Aída Luz Santos de Escobar, inició gestiones en Roma para que el gobierno italiano permita crear en el Giordino El Salvador (Jardín El Salvador) una zona donde se erigiría una estatua de Monseñor Óscar Arnulfo Romero, la cual será esculpida por un artista salvadoreño.
Sería, según los promotores, un gran aporte para la comunidad de salvadoreños en Italia, sobre todo por lo que representa el prelado católico, asesinado por la derecha ortodoxa salvadoreña el 24 de marzo de 1980.
Con esta iniciativa, se pretende “honrar la vida y el legado de nuestro Obispo Mártir Monseñor Romero, a
través de la elaboración y colocación de una escultura en bronce, dedicada a su memoria, en la Ciudad de Roma, Italia; en reconocimiento por su noble entrega a los más desamparados, mostrándolo a millones de personas: ciudadanos italianos, comunidad salvadoreña residente en Italia y católicos de todo el mundo que visitan esa importante ciudad, como nuestro guía espiritual”, reza el objetivo plasmado en un documento al que tuvo acceso periódico Equilibrium.
Para lograr ese sueño planteado por la embajadora Santos de Escobar, se han hecho contactos con las autoridades municipales de Roma, con el Presidente de la Asamblea Legislativa de El Salvador, Sigfrido Reyes y con la Fundación Monseñor Óscar Arnulfo Romero en San Salvador.
Reyes, recientemente se reunión con el alcalde de Roma, y solo falta que la alcaldía romana “dé el banderillazo de salida”, dijo la diplomática a Equilibrium.
La estatua la elaboraría un escultor salvadoreño y para lograrlo la Fundación Monseñor Óscar Arnulfo Romero ha iniciado una campaña de recolección de fondos en el país.
Bajo el eslogan “Yo Quiero a Monseñor Romero en Roma”, la citada fundación ha publicado en su página en Facebook la campaña de recolección de dinero.
Santos de Escobar describió que la idea de crear un espacio en el Jardín El Salvador para el legendario mártir salvadoreño, se le ocurrió cuando vio el jardín de extraordinaria belleza, que es un excelente lugar ubicado en la zona sur de Roma y que le fue dedicado al país desde 2007.
La idea tomó más fuerza cuando se levantó el veto al proceso de beatificación de Monseñor Romero en El Vaticano, tras la llegada del Papa Francisco al trono de San Pedro. Monseñor Ricardo Urioste ya fue a conocer el lugar.
Además de erigir en ese lugar la estatua del religioso que goza de gran admiración en muchas partes del mundo, también se pretende hacer un jardín sembrado con Izotes, colocar bancas con un ambiente que motive el encuentro de los salvadoreños residentes en Italia, agregó la diplomática.
En este esfuerzo también se ha involucrado la Fundación Monseñor Romero creada en Milán.
En tanto en El Salvador, la Fundación dijo que la colocación de la estatua ha sido aprobada por 120 Parlamentarios Italianos. “Como Fundación creemos conveniente colocar en ese lugar una escultura de Monseñor Romero, pues consideramos que es la persona más representativa de los salvadoreños en el mundo”, justificaron voceros de la misma al comentar la iniciativa de la Embajadora salvadoreña.
Un poco de historia
Italia es un país en el cual residen más de 40,000 salvadoreños, y Roma además de Capital de ese país alberga al Estado Vaticano, desde el cual el Papa orienta a la Iglesia Católica en todo el mundo.
Las autoridades de El Salvador, a través de la Embajada de El Salvador en Roma, tienen la visión de fortalecer los vínculos y lazos de estos residentes con sus raíces a través del rescate de la memoria histórica y el patrimonio cultural y espiritual. Monseñor Oscar Arnulfo Romero, no es solamente un referente histórico, sino que se le reconoce como “Santo” y Guía espiritual en los países de América Latina y el mundo. Conocedora de ello la Asamblea Legislativa a través del Decreto N° 294, declaró el 24 de Marzo de cada año, como el Día Nacional de Monseñor Oscar Arnulfo Romero.
Monseñor Romero, es un pilar fundamental para la Fe católica salvadoreña, Pontífices como Juan Pablo II, Benedicto XVI y recientemente el Papa Francisco, han sostenido que su muerte puede llamarse “in odium fidei”, que se traduce como “en odio a la fe”, por lo cual podría ser declarado Mártir de la Iglesia, y consecuentemente realizarse su beatificación.
El Presidente de la Asamblea Legislativa, en distintas oportunidades se ha pronunciado en favor de la pronta beatificación de Monseñor Oscar Arnulfo Romero. De igual forma el Presidente de la República Mauricio Funes efectuó en mayo del presente año, una visita al Papa Francisco, para abogar por la misma causa.
El clamor de la comunidad católica salvadoreña y latinoamericana en torno a esta temática se hace patente en cada oportunidad.
En la clausura del V Congreso Eucarístico Nacional el Enviado Especial de Su Santidad Francisco, Cardenal Jaime Ortega, expresó que “Monseñor Óscar A. Romero merece el honor de los altares”.
