La tregua entre pandillas, y más recientemente el alza en los homicidios experimentada a finales de junio y principios del presente mes, trajo
consigo una reacción en cadena de parte de defensores y detractores del pacto.
«En río revuelto, ganancia de pescadores» reza el dicho. Y esto es lo que ha ocurrido con los candidatos de la derecha, Norman Quijano y Antonio Saca, quienes han ocupado muy bien los acontecimientos para llevar agua para su molino.
Luego de una confrontación que generó la afirmación del Fiscal General de la República, Luis Martínez, cuando llamó pacto hipócrita a la tregua, se desencadenó una serie de dimes y diretes que han llegado hasta acusaciones graves.
Martínez esperó que el exministro de Seguridad y ahora Ministro de Defensa, David Munguía Payés saliera del cargo, para luego señalar que el general, entonces retirado, había intervenido para que la FGR no realizara operativos en zonas de pandilleros. No quiso decir nada al respecto mientras Munguía Payés
permanecía en el cargo de Seguridad.
Luego se vino una serie de declaraciones entre funcionarios, en la que intervino el actual Ministro de Seguridad, Ricardo Perdomo, quien tras del alza de homicidios que generó el llamado «miércoles negro», porque fue un día en que se registraron 28 crímenes mortales, se dio un momento de freno en cuanto a asesinatos y Perdomo declaró un día con «cero homicidios».
El director de Medicina Legal, José Miguel Fortín Magaña, contradijo a Perdomo al señalar que sus afirmaciones eran falsas, porque en el día de «cero homicidios» realmente hubo cinco muertes, le dijo al Ministro.
Eso era solo un cúmulo de hechos que presagiaban más confrontaciones, mismas que en los últimos días se incendiaron tras la juramentación del General Munguía Payés, nuevamente, como responsable de la Cartera de Defensa.
A ello se sumó la decisión de cuatro de los cinco magistrados constitucionalistas, quienes admitieron una demanda contra varios artículos de la ley del Fonat, lo que significa que se paraliza el cobro del fondo, al que los políticos de derecha hábilmente han vendido como «un nuevo impuesto», ayudados por algunos de sus estrategas que fungen como columnistas en los principales periódicos del país.
Esta semana, los funcionarios «rompieron la tensa paz» que mantenía, tras las acusaciones y contra acusaciones. El Presidente Funes, dijo que los cuatro magistrados con la admisión de la demanda del Fonat, están demostrando que quieren llevar a la crisis al Ejecutivo en los últimos once meses que le quedan de gobierno.
Los magistrados se defendieron señalando que los espían en su propia Sala y sin embargo, no han puesto, o al menos no se conoce, una demanda ante la Fiscalía General por ese hecho que ha sido calificado por diputados y dirigentes de ARENA, como graves y delicados.
Este jueves, el Presidente Funes llamó «bravucón» a Luis Martínez por haber anunciado que no descarta la posibilidad de investigar a su ministro de Defensa recientemente nombrado. Por supuesto, la respuesta no tardó en llegar; en el transcurso del jueves mismo, circularon en las redes sociales, especialmente en Twitter, frases, atribuidas a Martínez y retuiteadas, como que el Presidente está molesto porque «le están tocando a su Payesito».

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