Estas familias hoy trasladas a sus viviendas sufrieron por las lluvias recibidas en el territorio nacional el 23 de junio pasado, pues dichas precipitaciones dejaron latente la posibilidad de desbordamientos y deslaves en la comunidad.
Foto: Ministerio de Vivienda.
San Salvador. Las casas de cartón y de lámina están desapareciendo. Pareciera que no hay avances en este esfuerzo; pero las familias, como las de la comunidad El Bambú II, de San Salvador, tienen otra percepción.
Hace unas horas, habitaban en las champas mal llamadas “casas”, construidas con láminas que ya están oxidadas, con maderos podridos y en una zona de alto riesgo, mismo que se incrementan cuando las intensas lluvias hacen bajar torrentes por las quebradas.
Ahora al menos 16 familias que durante décadas pasaron olvidadas por los gobiernos anteriores al no proveerles las condiciones adecuadas de un hogar digno, como lo señalara la Ministra de Vivienda, Michelle Sol, ya recibieron las llaves, de manos de la propia funcionaria.
«Más de 20 años estuvimos aquí, gracias a Dios hoy se ha logrado algo que tanto anhelábamos, gracias a la ministra de Vivienda», dijo Claudia Salazar, de la comunidad El Bambú, una de las beneficiarias.

La Ministra Sol señaló que la entrega de las casas es parte del cumplimiento del mandato presidencial de desarrollar plenamente a las familias para otorgarles una mejor calidad de vida y se enmarcan en el Programa de Reasentamientos del Ministerio de Vivienda, estrategia que busca que estas familias, así como todas las que habitan en zonas de alto riesgo no vuelvan a estar nunca más vulnerables ante los fenómenos naturales que azotan al país.
Cada una de las viviendas fueron elegidas por las familias y se les ha asegurado una adecuación efectiva y duradera que también les permita establecer un ambiente idóneo para todos sus integrantes.
