De acuerdo a las investigaciones realizadas, el sospechoso reportó ingresos que rondan los $7,000; sin embargo, sus gastos fueron superiores a $140,000, desde que su hija inició la relación sentimental con el expresidente.
Foto: Periódico Equilibrium.
San Salvador. Las autoridades de Centros Penales trasladaron este jueves a Juan Carlos Guzmán Berdugo hacia el Penal de Máxima Seguridad, en Zacatecoluca, confirmó el Viceministro de Justicia y Director de Centros Penales, Osiris Luna.
El traslado fue avalado por el Juzgado 8º de Instrucción, porque el detenido es considerado un reo de alto riesgo, confirmó Luna, quien se hizo presente al Centro Judicial Isidro Menéndez, para coordinar personalmente el traslado del sospechoso.
Guzmán Berdugo es acusado de participar en el lavado de dinero proveniente del erario público, específicamente de la recién eliminada partida secreta, de la cual se lucraron las últimas administraciones del Ejecutivo, según estimaciones fiscales.
El ahora detenido, quien fue intimado de las acusaciones que pesan sobre él la noche del miércoles, por parte del Juzgado 8º de Instrucción de San Salvador, es considerado parte de un entramado corrupto montado por el expresidente Mauricio Funes, durante su administración (2009-2014).
A Funes se lo acusa de malversar unos $351 millones, mientras que a Guzmán Berdugo, de lavar alrededor de más de $140 mil. Este es padre de la actual pareja de Funes, Ada Mitchell Guzmán.
“El suegro del expresidente Funes fue trasladado a dicho recinto penitenciario debido a su perfil, para cuidar su integridad física y bajo la justificación que es una persona en alto riesgo”, reiteró el Viceministro Luna.
El penal de Zacatecoluca “reúne todas las condiciones para salvaguardar su integridad física y garantizar su presencia dentro del proceso” y así todo el aparataje de justicia pueda dar “una pronta y cumplida justicia” a la población en el caso denominado Saqueo Público, que tenga como desenlace una histórica condena, declaró el director de Centros Penales.
De acuerdo a las investigaciones realizadas, el sospechoso reportó ingresos que rondan los $7,000; sin embargo, sus gastos fueron superiores a $140,000, desde que su hija inició la relación sentimental con el expresidente; además, depositó más de $39,000 en sus cuentas personales, sin justificar los orígenes.