Los indígenas de nuestro país están activos

(Unidad de Comunicaciones de Ciencias y Humanidades, Universidad de El Salvador, texto original en la revista en línea “Búho Dilecto”)

A lo mejor muchos salvadoreños desconocen que nuestros indígenas no están solos y que el Bicentenario del Primer Grito de Independencia  no era motivo para que éstos se reunieran. En realidad ellos fueron los grandes ausentes en las celebraciones.

Pero cada año estas comunidades indígenas tienen su espacio, en instituciones como la Universidad de El Salvador (UES). En cada octubre, el Departamento de Letras  celebra el Festival Indígena que reúne a diferentes comunidades originarias del país, con sus líderes y sus organizaciones. Allí también se reúnen Investigadores del desarrollo de los pueblos originarios

Los organizadores del festival dicen que su objetivo es promover al sector indígena salvadoreño y que los universitarios  conozcan los valores autóctonos ayudar a visibilizar a estos pueblos e incluir a los indígenas, así lo explicó el Dr. Luis Melgar Brizuela.

“Hay poco conocimiento de las raíces  originarias, Nahuat – Pipil, Nonualca, Maya, todo lo que  corresponde a la raíz ancestral”, añadió.

Festivales como éstos son espacios que permiten presentar los trabajos como documentales con los que se busca divulgar la investigación Nahuat – Pipil, Nonualca que se hace en El Salvador; también permiten mantener viva la danza indigenista, su poesía a la madre tierra, reclamos para hacer valer sus derechos indígenas, promover la unidad de los pueblos indígenas de América y mantener su relación con el calendario maya.

Ceremonia ancestral

Este año, uno de los momentos trascendentales del festival fue la intervención de Amadeo Ramos, sacerdote Maya, acompañado de ancianos indígenas y universitarios que participaron en una ceremonia dedicada al sagrado fuego.

En el rito  se contemplan los 4 puntos cardinales donde nace el sol y donde se oculta;  al norte donde viene el viento y al sur donde descansa el viento y el agua. Luego hace el saludo al corazón del espacio y después al corazón de la madre tierra.

“Son los cuatro elementos que nos sustenta, la lluvia, agua, viento, fuego (sol). Pilares de nuestra madre tierra”, dijo el anciano sacerdote Maya.

Como parte de la organización Pasos del Jaguar, explicó que la madre tierra es buena con nosotros, “nos da cultivo, techo, comida, pero que ahora ella (tierra) está enojada por el abuso a los recursos que se comente día a día.

trás reconocer el aporte de la Universidad de El Salvador y su Departamento de Letras, Ramos instó a la comunidad universitaria para seguir fomentando la importancia a la cultura indígena ancestral, para no perder nuestra identidad.

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