Al finalizar los alegatos de la defensa, algunos de los abogados y sus clientes alegaron doble persecución. Uno de los pandilleros dice que ya cumplió su pena y que ha estado firmando en el tribunal pertinente.
Foto: Periódico Equilibrium.
El juicio contra 425 pandilleros en el marco del caso conocido como “Operación Cuscatlán” finalizó este lunes en el Juzgado Especializado de Sentencia “A” de San Salvador; se prevé que el fallo se dé a conocer el 12 de diciembre próximo.
Los 425 imputados son acusados de organizaciones terroristas, agrupaciones ilícitas, homicidio agravado, tráfico de armas y proposición y conspiración en el delito de homicidio agravado.
En los alegatos finales, tanto la defensa como algunos de los procesados alegaron doble persecución y expusieron que mantenerlos en prisión responde a lo expresado, según ellos, por el exdirector de la PNC, Mauricio Raírez Landaverde, en el sentido que éstos nunca saldrán libres.
La defensa dice que algunos de sus clientes ya han sido condenados por los ilícitos que les imputa la representación de la Fiscalía General de la República; el procesado Buenaventura Gómez, por ejemplo, alegó la Fiscalía lo persigue desde 2010 y que en los últimos cuatro años se ha presentado a firmar ante los juzgados. Dice que tiene dos procesos paralelos por el delito de agrupaciones ilícitas.
Elmer Canales Rivera también se considera “una persona perseguida por el sistema; hace cuatros años cumplí la única condena que yo tenía, la cual la purgué desde 2000 y yo me he cuidado porque quiero salir libre.
Como era de esperarse, le restaron credibilidad a lo declarado por el testigo “Noé”.
