Este colectivo de artistas nacionales se presenta en las comunidades del país, para mostrar su talento que quiere recordar a la población el legado ancestral que se fundamenta en el respeto a la naturaleza.
Foto: Periódico Equilibrium.
Daniel Castillo es uno de los miembros del colectivo artístico Tutut, que presenta danza, teatro y música subidos en zancos, para honrar el conocimiento ancestral en El Salvador.
Sus integrantes emulan el vuelo de pájaro que representa la sabiduría y la libertad del náhuat, mismo que es parte fundamental de las raíces nacionales y que busca promover el respeto de La Tierra.
Georgina Flores, Mario Bracamonte, Fito Ortega, Irene Melgar, Kevin Henríquez y Julio Marroquín, son jóvenes amigos que decidieron formar este grupo cultural y artístico a raíz de una invitación que recibieron de Caja Lúdica, de Guatemala.
Nació justamente para representar a El Salvador en dos eventos celebrados en Guatemala: el II Encuentro Mesoamericano de Culturas Vivas Comunitarias y el Encuentro en Zacos Chitik, comentó Castillo, cuando Tutut participó en el evento de entrega del remozado Parque Cuscatlán, de San Salvador.
Sus integrantes representan a dos pájaros, dos nahuales y dos músicos que forman una danza en Zancos para recordar el legado ancestral. “Es un performance de danza en zancos”, define Castillo respecto a la naturaleza de Tutut.
Este colectivo de artistas nacionales se presenta en las comunidades del país, para mostrar su talento que quiere recordar a la población el legado ancestral que se fundamenta en el respeto a la naturaleza.