Anhelaba ser madre de dos niñas…

Me toca a mí criar y crear dos hombres que no produzcan miedo a las chicas solas y que puedan decir ¡Déjala te dijo que no! Cuando sea necesario.

 

 

 

Por: Stephany Capetillo.

… Tenía para ellas vestidos, muñecas, joyas y zapatitos guardados desde que en mi adolescencia reconocí el instinto materno y ese hueco en mi alma…

… Lloré mares dos veces cuando me dijeron: niño…

… Sí, así puedo ser de ingrata, pero lo que no saben es que llorando en la búsqueda de mi maternidad yo le pedí a Dios entre carpetas de feminicidios, confesiones de agresiones sexuales e imágenes y noticias encimadas sobre violencia de género que si las hijas que soñé vendrían al mundo a pasar todo el dolor que hemos vivido las mujeres de hoy día, no me diera nada…

… Que si las hijas que veía en mis sueños y fantasías y cuyos nombres aun resuenan en mi cabeza nacerían para ser violadas, asesinadas, vejadas o mutiladas, que se las quedara…

… Y mi respuesta llegó dos veces.

…Depende ahora de mí hacer para TUS hijas dos hombres feministas que entiendan que el no, es no, que igualdad es solo un paso a equidad y que una mujer es más que un género o construcción social…

… Que la cópula y la maternidad no se imponen y la elección de quedarse en casa o trabajar, vale igual en un equipo…

… Me toca a mí criar y crear dos hombres que no produzcan miedo a las chicas solas y que puedan decir ¡Déjala te dijo que no! Cuando sea necesario…

…Me puso un trabajo más complejo y demandante y sí, quiero hacerlo.

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