También hubo intentos de abuso en la fiesta de San Romero

El hombre de gorra anaranjada es conminado por un agente del Cuerpo de Agentes Metropoli-tanos a alejarse de la joven que mostrándose como estatua humana recogía monedas para su sobrevivencia.

 

Foto: Periódico Equilibrium.

En la multitudinaria concentración de feligreses para celebrar la canonización de Monseñor Óscar Arnulfo Romero hubo, como era de esperarse, extraordinarias muestras de solidaridad, comercio, alegría, emoción y hasta conmoción.

Pero periódico Equilibrium pudo observar un acto reprochable; un hombre de buena apariencia, pero en estado de ebriedad, intentó besar por la fuerza a una mujer que estaba practicando el estatuismo humano, como una forma de ganarse la vida.

La joven, con todo aplomo se mantuvo firme y clavó su mirada detractora en el irrespetuoso hombre que sacó un billete e intentó convencerla de tomar el dinero a cambio de besarla, aparentemente en la boca.

Aunque practican el arte, estas mujeres se exponen hasta a tocamientos indecorosos.

Era evidente el estado de embriaguez del hombre, quien por pocos minutos acosó a la artista, hasta que un compañero de esta, que hacía también de estatua humana, salió en defensa de la mujer, pidiéndole al hombre que se retirara.

Ante la insistencia, llegó un agente de seguridad del Cuerpo de Agentes Metropolitanos (CAM) y conminó al abusador a retirarse para que dejara en paz a su potencial víctima.

Al final el hombre se retiró, no sin antes mostrarse soberbio y sin ningún remordimiento dialogando inapropiadamente con el agente de seguridad, incluso con una mirada retadora.

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