Sopa amarga

Una crónica* ante la tragedia que enluta a Comandos de Salvamento, tras la desa-parición y posterior muerte por inmersión de uno de sus más jóvenes socorristas que ayudó a salvar la vida de una joven en El Majahual.

 

Por: Francisco Campos/Foto: redes sociales.

La mayoría de socorristas de Comandos de Salvamento es de escasos recursos económicos; viene de familias pobres, busca una vía de escape a la situación de violencia que vive el país.

En un ejercicio como el que se realizó el domingo (llamado) “Simulacro de Rescate Aéreo”, en La Playa El Majahual, la institución, también con escasos recursos, ofrece a sus voluntarios un par de sándwiches de mortadela y una soda como refrigerio.

Es por esto que al terminar el ejercicio “Siempre Neutral”, los que volamos en un helicóptero de la Fuerza Aérea Salvadoreña y regresamos después del mediodía, optamos por un plato económico.

Una sopa de patas nos caería bien. Nos fuimos al mercado central a donde “La Martita” que nos sirve un plato generoso a precio económico.

Cuando nos tomamos la selfie del recuerdo nos cayó también la fatal llamada. Uno de nuestros compañeros voluntarios se encontraba desaparecido, había sido arrastrado por el mar, posiblemente estaba muerto.
Nos atravesamos el almuerzo mientras coordinábamos una búsqueda y rescate, se hicieron llamadas entre directivos y mandos de la Fuerza Aérea, del mercado regresamos a la base Aérea.

Según supimos después por voces de guardavidas y socorrista, unas diez personas fueron arrastradas por una fuerte corriente marítima, entre ellos el joven socorrista Moisés Orellana; a esta emergencia respondieron los Guardavidas de Comandos de Salvamento que se encontraban en la zona logrando rescatar de la corriente a unas ocho personas.

Uno de los guardavidas dice que alcanzó a ver a Moisés que intentaba empujar a una joven, ella fue rescatada pero momentos después el socorrista se perdió en la corriente, había ayudado a salvar una vida.

La búsqueda de Moisés se realizó toda la tarde, la Fuerza Aérea desplegó uno de sus helicópteros y la fuerza Naval una de sus lanchas; además, guardavidas y voluntarios trabajaron hasta entrada la noche.

La Cruz Roja salvadoreña ofreció su completa cooperación poniendo a disposición buzos y lanchas, otros instituciones hermanas apoyan el rescate.

Un nutrido grupo entre compañeros y familiares espera en la playa El Majahual la recuperación del cuerpo de Moisés.

El trabajo de los voluntarios es estresante y demandante, están en constante riesgo y en horarios largos, te exponés a infecciones y accidentes; por eso, los comandos cuentan con una oración en la que dice: “Señor señálame el buen camino frente al peligro” y “Cumplir con humildad la misión que voluntariamente he abrazado”.

Creo, sin lugar a dudas, la versión de que Moisés intentó ayudar en el último momento de su vida a una joven que sería rescatada. Es ese impulso que tenemos los voluntarios de darlo todo por nuestros semejantes.
Es triste, pero como dice el evangelio de Juan: “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos”.

Además, la vida está llena de riesgos y, como dice el filósofo y maestro de las artes Marciales, Bruce Lee, “esperar que la vida te trate bien porque eres buena persona, es como esperar que el tigre no te ataque porque eres vegetariano”.

Esperemos que Moisés se encuentre en el paraíso de los Héroes Anónimos, a donde seguramente van las personas que trabajan por “rescatar las vidas de las personas cuando se encuentran en peligro,” esta es la principal misión de un Comando de Salvamento.

El cuerpo de Moisés Fue encontrado por surfistas amigos, periodistas extranjeros que cubren la violencia en El Salvador; ellos residen en San Blas y de este lugar será trasladado a su natal El Congo. Resignación a su familia y a la gran familia de Comandos de Salvamento.

* Editada por Periódico Equilibrium.

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